Christine Baranski
Vivimos en una realidad distópica

PARA QUIENES HAN VISTO TODAS LAS SERIES POSIBLES, EXISTE UNA INCOMPARABLE: THE GOOD WIFE. EN ELLA ESTÁ EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE LA TELEVISIÓN ACTUAL, UN PERSONAJE FEMENINO, ELEGANTE Y BRILLANTE, CUYA FIGURA, DIÁLOGOS Y REFLEXIONES HAN AYUDADO A ENTENDER QUE UNA MUJER A SUS 60 AÑOS PUEDE SER LO MÁS COOL Y ATRACTIVA DEL PLANETA. DIANE LOCKHART ES LA MUSA DE LOS ENTENDIDOS. SI NO LA UBICA, APLÍQUESE. CONVERSAMOS CON CHRISTINE BARANSKI, LA ACTRIZ QUE LA INTERPRETA Y QUE LA VENERA COMO SI FUERA SU FAN. 

Gracias a su tremenda interpretación en la serie The Good Wife, Christine Baranski no solo ha logrado premios, sino que además miles de admiradores alrededor del mundo, quienes siguieron semana a semana, las vivencias de la súper abogada Diane Lockhart. Fue tanto el éxito de su personaje, que cuando la serie terminó, después de 7 temporadas, crearon una secuela -que pareciera estar hecha para ella o para sus viudos-, The Good Fight. Nació el 2 de mayo de 1952 en Buffalo, Nueva York. Su padre Lucien era editor de un periódico polaco y su madre Virginia, dueña de casa. La veta artística viene de sus abuelos, ambos actores del teatro polaco. Christine comenzó a actuar en la televisión cuando aún era una adolescente bajo el nombre de Chris Charney. Después  de participar  en varios shows, decidió estudiar Arte Dramático en el prestigioso Juilliard School en Nueva York, participando posteriormente en múltiples obras de teatro con excelente aceptación. Además, actuó en películas musicales como Mamma Mia e Into the Woods. En 2009, pasó a formar parte del elenco de The Good Wife interpretando a la seca, fuerte  y feminista socia de un bufete de abogados, la serie de culto en que compartió protagonismo con Julianna Margulies y Chris Noth. Su interpretación resultó en múltiples nominaciones a los Emmy como actriz de reparto y, además, un Globo de Oro. En 2016, cuando terminó de grabar The Good Wife, comenzó su secuela The Good Fight que comienza en torno a un enorme fraude financiero que ha destruido la reputación de una joven abogado y, que, además ha afectado la situación económica de su mentora, Diane Lockhart. Desde 1983 Baranski estuvo casada con el actor Matthew Cowles. La pareja tuvo dos hijas. El 22 de mayo del 2014 Cowles murió, lo que significó un duro golpe para su viuda Christine, quien no se ha vuelto a emparejar.

¿Cómo describirías The Good Fight?

Creo que ningún otro show ha logrado reflejar como este lo que actualmente se está sintiendo en EE.UU., sobre todo en cuanto a lo que significa ser una abogada educada, liberal y feminista viviendo en la era de Donald Trump. Además, mostrar lo extraño que es vivir en el ambiente actual, especialmente para las mujeres. Teníamos una mujer que iba a ser Presidenta pero no ocurrió, y lo que ahora estamos viviendo nos parece una pesadilla.

¿Cómo ha sido interpretar este personaje?

Esta es la novena temporada que encarno a Diane y nunca había disfrutado tanto caracterizarla como ahora. Es un momento muy extraño para estar vivos en cualquier parte del mundo, existe una sensación de que vamos en caída libre y que no sabemos lo que vendrá a continuación. Todo parece absurdo. No podemos creer que personas que ejercen el poder estén torciendo la verdad, vivimos en una época muy distópica. Pasamos pegados a nuestros aparatos de televisión porque no sabemos qué es lo que pasará durante las horas siguientes.

¿Sigues las noticias por televisión?

Todo el tiempo. Durante la temporada pasada me despertaba y prendía inmediatamente las noticias hasta el momento de partir a trabajar. En el set tenía otra TV en mi camarín, donde continuaba viendo las noticias hasta que me llamaban a grabar una escena. Cuando regresaba, seguía mirando la pantalla justo cuando se anunciaba otra noticia del minuto.  Algo muy parecido a lo que actualmente está viviendo Diane, mi personaje, una mujer que siente que se está volviendo un poco loca intentando entender lo que está ocurriendo en el mundo, sobre todo porque es una mujer que ha ido escalando posiciones, esperando llegar al último peldaño. Ella siempre era la más racional del lugar, la más sensata. Lo vimos durante los siete años que hicimos The Good Wife, Diane al centro del recinto, calmando y razonando con los hombres. Verla ahora fuera de sus casillas es una opción muy dramática por parte de los guionistas. Toma psilocybin, va a clases de defensa personal,  lleva un arma en su cartera por temor a que la ataquen. En la nueva temporada incluso participa de un grupo secreto que intenta coartar las posibilidades de reelección de Trump. Totalmente distinta a la Diane que conocíamos anteriormente.

The Good Fight es la estupenda secuela de la serie The Good Wife. De todos los personajes de la emblemática TGW, quizás ninguno tenía la personalidad, fuerza y potencial de seguir evolucionando tanto como lo tenía la abogada Diane Lockhart.

¿Crees  que The Good Fight está siendo demasiado realista?

Nunca se ha tratado de Westworld o Game of Thrones, series con sus propios universos. Los Kings son realistas, escriben los episodios sin tener idea lo que ocurrirá en las próximas 48 horas y, a medida que ocurren los hechos, los incorporan. En la temporada pasada terminé como conspiradora de un asesinato contra el Presidente. Para mí fue súper dramático convertirme en una conspiradora aun no acusada. ¿Te resulta familiar?, una situación muy parecida a la de Michael Cohen, la ex abogado de Donald Trump. 

El pelo siempre impecable y una risa tan característica, que incluso en la última temporada (3) –que se ha estado exhibiendo este año– fue usada como ringtone del teléfono de otro personaje, sumados a los elegantes trajes de dos piezas de Lockhart, la tienen encumbrada como musa absoluta

del streaming. 

¿Cómo enfrentas los problemas legales en tu propia vida?

Me gusta bromear diciendo que ni siquiera me podrían sacar una multa por estar mal estacionada. Por suerte no he tenido ningún problema legal en mi vida. Pero desde que caracterizo a Diane, algo ha cambiado en mí, me he convertido en una fanática de su historia. Me he convertido en una mezcla de Diane Lockhart y Christine Baranski. Diane me ha ayudado a afilar mi intelecto.

¿Te imaginaste que la serie se extendería por tanto tiempo?

Jamás, y si lo hubiera sabido, habría tomado cursos de Derecho durante los veranos de estos 10 años para que cuando el show terminara, convertirme en un abogado. Tengo una hija que se recibió de abogada y trabaja en la Corte de Brooklyn en temas de violencia intrafamiliar. Se alegra y enorgullece al decir que su hija es como Diane Lockhart joven.

¿Qué otros aspectos de las personalidades de tus hijas ves reflejadas en ti?

Estoy feliz de decir que tengo dos hijas  muy hermosas. Ambas son muy educadas, articuladas, lectoras. Crecieron sin televisión y antes de los iPhones. Por suerte crié a mis hijas antes de Instagram e Internet, recién comenzaba esa Era y estoy muy orgullosa de ellas. Isabel se recibió de abogado y es una persona muy fuerte. Me recuerda a una joven Diane Lockhart, e incluso se parece físicamente a ella. Recién me dio un tercer nieto. Mi otra hija está en un show titulado Roswell. Fue a la Universidad de Princeton, estudió Religión y luego se graduó de Antropología en la Universidad de Oxford, finalmente volviendo a la profesión de su madre. Isabel aparte de ejercer, escribió su segunda novela. Parece que al final será una escritora. 

UNA MUJER COMPLEJA

¿Crees que las mujeres están siendo más consideradas en el campo legal norteamericano en comparación a como era años atrás?

Han recorrido un largo camino. Ahora hay muchas Diane Lockhart en el mundo, y no solo en shows de televisión. Basta nombrar a la jueza de la Corte Suprema, Ruth Bader Ginsburg, a Sandra Day O’Connor, como tambien a Hillary Clinton.  Existen muchas mujeres que han dado la buena pelea y hoy están a cargo de empresas, universidades, son candidatas políticas. Pero aún se necesitan más mujeres en el Congreso y más candidatas postulando a posiciones políticas. Es un viaje lento, pero está sucediendo.

¿Qué es lo que más te gusta de Diane?

Que aunque es luchadora y feminista, no es una mujer gritona. El personaje no fue escrito como una malvada o como una víctima en el mundo masculino.  Desde el primer capítulo, ella camina a la par con los hombres. Aunque es una mujer compleja, no es una loca, no está enojada, y siempre se siente cómoda en un recinto lleno de hombres.

¿Qué te sorprendió de la temporada anterior?

Creo que lo que más me shockeó fue que Diane tuviera una aventura de una noche con otro hombre. Ella estaba muy herida luego que Kurt le fue infiel, y actuó así por despecho. Pero lo que más me preocupaba era cómo sería la reacción del público, sobre todo cuando la acusan de conspiración, porque el hombre que escoge para su aventura, y trabaja en un bar, es un activista Antifa.

¿Algún adelanto para esta temporada?

Comí con los guionistas King hace algún tiempo. Les dije que pensaba que la fuerza de su show radicaba en su inteligencia y en la sutileza que mantenían en este mundo loco en que vivimos, escribiendo tramas muy reales. Veremos más a Diane con Kurt Mcveigh. Él se muda con ella y comienzan a tener un matrimonio real. Veremos mucho más a Gary Cole, a mí me encanta trabajar con él, es un actor brillante. En esta temporada me asegura que no votó por Trump.

¿Crees que la situación política en EE.UU. está impactando a muchas personas?

Totalmente. Los médicos comentan que están recetando muchos más calmantes, ha subido el consumo de alcohol. Y muchas familias se están quebrando a raíz de la diferencia de opiniones. Además, hombres y mujeres están teniendo dificultad de conversar a raíz del movimiento #MeToo. ¿Cómo navegamos en un mundo que se está deconstruyendo tan rápido?

Eres una mujer muy elegante, a la cual le importa andar bien vestida, ¿qué estás vistiendo hoy?

Es una marca francesa llamada Jitrois cuya tienda queda muy cerca de mi casa en Madison Avenue. Lo primero que les compré fue una chaqueta de cuero negra con corte asimétrico, fabulosa. Confeccionan muy bien el cuero y la gamuza. Me siento muy cómoda con su ropa, incluso es fácil doblarla para mis viajes.

¿Cómo te distraes cuando no estás trabajando?

Tengo una casa hermosa con vista a un lago que comparto con mi familia. Y no hay nada como los niños o la naturaleza para hacerte sentir que vives en el presente, lo que te permite sentirte sensual, feliz, cómoda, viviendo el aquí y el ahora. Creo que uno de los problemas actuales es que estamos viviendo  en una realidad hiperkinética, porque las noticias mundiales gatillan demasiada ansiedad y, además, pasamos revisando nuestros celulares. Vivimos en esta realidad y la gente no sabe cómo escapar de ella. Cuando estoy con mi familia en nuestra casa de vacaciones no miro mi celular, nado mucho y voy a largas caminatas. También viajo, he ido varias veces a Irlanda e Italia. Amo ambos países.

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