Pablo Serrano

Pablo Serrano

EL MAGO DEL LÁSER

ELIMINA LAS OJERAS, LAS CARAS DE CANSANCIO, RESPINGA NARIZ, BORRA MANCHAS Y PARA QUÉ DECIR LAS ARRUGAS. TODO SIN DOLOR, SIN CUCHILLO, SIN CARAS ROJAS, NI DESCASCARADAS. ES CASI MAGIA, PERO EN REALIDAD ES EL LÁSER Y LAS MANOS DE ESTE JOVEN DOCTOR.


 Texto Isabel Eyzaguirre Foto Sebastián Utreras

Sorprender. Eso era lo que más le gustaba a Pablo Serrano desde niño, por eso se dedicó a la magia. Primero en el living de su casa frente a su familia, después frente a los amigos y por último en varios programas de TV. Su habilidad con las manos siempre fue un don. Hoy, con 33 años, sigue buscando ese factor sorpresa pero no con cartas, ni dados, ni conejos. Pablo Serrano es Licenciado en Medicina y titulado de Médico Cirujano de la Universidad de Chile. Su especialidad, el láser y su fascinación vuelve a ser la cara de asombro de sus pacientes al ver los maravillosos resultados.

A pesar de su juventud, Pablo ya tiene una reconocida carrera. En 2011 realizó un Diplomado Anual en Medicina Estética, al año siguiente terminó su especialización en Láser Fotona y además tiene un curso en técnica avanzada de Ácido Hialurónico. Quizás su mayor logro fue ser el primer médico chileno que ingresó a la prestigiosa American Board of Laser Surgery. No fue fácil. Hizo un curso no presencial donde tuvo que estudiar mucha química y física, luego rendir prueba por cinco días para terminar con un examen práctico vía Skype. Con todos estos títulos en la mano, Serrano partió a vivir a Iquique a disfrutar su otra gran pasión: el surf. “Quería vivir esa experiencia, surfear y trabajar”, así que abrió una consulta, pensando en quedarse un año allá. Fue tal el éxito que estuvo tres, y hasta el día de hoy vuelve cada tres semanas a atender pacientes. Cuando volvió a Santiago las cartas estaban echadas y su destino estaba en el láser Fotona. Invirtió y compró la mejor máquina de láser y se fue a trabajar con el conocido cirujano plástico Héctor Valdés. “Cuando llegué de Iquique a Santiago ya me había dado cuenta que esto del láser era algo grande, y el doctor Valdés es una presencia importante en cuanto a cirugía plástica. Somos un complemento de especialidades y para mí, que estoy empezando, verlo a él es un aprendizaje enorme”.

¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a la estética?
Después de estudiar medicina veía las áreas convencionales, algunas me gustaban, pero en el camino me aburría y siempre tuve como hobby el área de la medicina estética. Después vi que era una posibilidad real y cómo la gente se sorprende cuando ve los resultados, igual que cuando tenía 16 años y les hacía un truco de magia. Uno ve los antes y después de una nariz, cómo se levanta, hay mucha fineza de manos y yo creo que hay una visión artística, eso me gusta mucho.

¿El láser ha evolucionado en los últimos años o es una moda actual?
El láser no se renueva tanto, es el mismo de hace 10 años, no evoluciona tan rápido, lo que sí evoluciona es la relación con las distintas patologías, cómo se va innovando en ese sentido.

¿Qué es lo que más te piden las mujeres?
Con láser es el rejuvenecimiento de la piel, re estimular el colágeno, mejorar la calidad, revertir todo el daño solar que se va acumulando con el tiempo, mejorar la pigmentación, entre otras muchas cosas.

¿Y los hombres?
No vienen a buscar el láser tanto como la mujer, pero les pongo mucho botox, cada vez se ven más hombres pero, te diría que siempre un poquito atrasado en la edad a lo que sería el ideal. Porque esta medicina también tiene el concepto que es muy preventiva, si usas el botox desde los 30 años, nunca formas arrugas.

¿Al hombre le cuesta venir?
El hombre que viene lo hace bien decidido pero, el hombre que no viene, no hay cómo convencerlo a pesar que uno le dé una explicación casi científica, es muy difícil.

¿Cuándo se le dice que no a un paciente?
A mí me pasa mucho eso de tener que decir que no porque mi visón es el resultado sutil, los cambios suaves y naturales, entonces cuando el paciente busca algo que se aleja de esa naturalidad, yo lo freno, le recomiendo cirugía plástica y lo converso con él.

 ¿Influye realmente el estrés en la piel?
Influye muchísimo. Y es verdad. Hay un daño corporal. De hecho, uno de los tratamientos que más me piden es el rejuvenecimiento de ojeras, la gente no se quiere ver tan cansada y hay un protocolo que es con láser y un poquito de ácido hialurónico. No duele, no deja rojo.

¿Ves alguna diferencia hoy de cuando empezaste con el láser?
La gente no lo hace tan a escondidas, pero el 80% de las mujeres que vienen no quieren que se note, ‘si mi marido sabe, me va a matar’, me dicen. Tengo pacientes hace dos o tres años y el marido le dice ‘estás más bonita’, pero no se dan cuenta que se hizo bótox o laser. La gente se está atreviendo, hay menos prejuicio y, si uno lo hace en su justa medida, es algo bonito, da un buen resultado, va previniendo. Es bueno tener algo de vanidad en su justa medida.

¿Y qué pasa con tu vanidad? ¿Eres pretencioso?
En cuanto a procedimiento, nunca me he hecho nada, mi pretensión va por el lado de mi estilo de vida muy saludable, en cuanto a alimentación, no tengo muchos vicios, practico mucho deporte.

¿Pero ni siquiera has sido tu conejllo de indias?
No, tengo otros conejillos.

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