El mito del aceite de coco

Se ha hablado mucho de los beneficios del aceite de coco

 

Miles de memes surgieron post-elección de Trump, entre los cuales destacaba el que decía: “habrá que echarle aceite de coco a estas elecciones para ver si se mejoran”. El 2016 fue sin duda su año, pero ¿Cuánto es verdad, y cuanto es mito de este supuesto super-food y elixir de los famosos?

Hoy día es una tendencia en la gastronomía añadir aceite de coco a los alimentos ya que puede ser usado en paraciones dulces y saladas, pero no existe suficiente evidencia científica que valide y apoye los reclamos que se le atribuyen. La razón de su fama se debe a su contenido de ácidos grasos saturados de cadena corta (AGM), que requieren menos sales biliares para su digestión, se absorben rápidamente en el intestino y pasan directamente al hígado. Sin embargo, el porcentaje de AGM es relativamente bajo en comparación al de grasas saturadas que contiene, de hecho bastante parecido al de la mantequilla normal. Quienes lo consumen como si fuese agua, se equivocan.

No obstante, es efectivamente alto en vitamina E y antioxidantes, lo cual tiene beneficios en cuanto a su aplicación tópica localizada, tanto para pelo como para piel. En este sentido no debe usarse en exceso ni sobre pieles grasas.

 

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