María José O’Shea

EN UN AÑO CRÍTICO PARA LOS MEDIOS, CON CIERRES Y PÉRDIDAS ECONÓMICAS, MARÍA JOSÉ O’SHEA SE TRANSFORMÓ EN EDITORA DE LA TERCERA PM QUE, EN SUS NUEVE PRIMEROS MESES DE GESTACIÓN, HA LOGRADO CAMBIAR HÁBITOS DE LECTORÍA Y HA DADO UNOS CUANTOS Y CERTEROS GOLPES. PARA ESO, ESTA PERIODISTA DE 39 AÑOS HA USADO TODA SU EXPERIENCIA COMO REPORTERA, EDITORA Y SUBDIRECTORA DE MEDIOS IMPRESOS Y ABSORBE A LA VELOCIDAD DE LA LUZ LOS NUEVOS Y MUTANTES CÓDIGOS DE LO DIGITAL. NO SABE MUY BIEN HACIA DÓNDE LA LLEVARÁ ESTE PROYECTO QUE CALIFICA DE “PIONERO” Y “EXPLORATIVO”, PERO ESTÁ SEGURA DE QUE QUIERE SER PARTE DEL PROFUNDO CAMBIO CULTURAL EN EL QUE ESTÁ INMERSO.   


Texto Rita Cox Fotos Alberto Galán

Podría estar conduciendo cualquier noticiero central o programa de actualidad del domingo en televisión pero, hasta ahora, María José O’Shea ha dedicado sus energías al periodismo escrito. Primero en La Segunda, luego en Capital y actualmente en La Tercera. La política y la contingencia han sido lo suyo desde los comienzos de la construcción de su carrera, aunque en 2016 hizo un break y se metió a fondo en el mundo de la adolescencia y creó Mimag.cl, un diario de vida colectivo, enfocado en mujeres de entre 15 y 24 años. Un universo de temas que le fascinaron y fascinan, que la llevaron a dejar por casi dos años los terrenos del reporteo diario, aunque siguió escribiendo y publicando entrevistas en Reportajes, de La Tercera. El paréntesis duró hasta marzo de 2018, cuando como una surfista se metió en la gigantesca e impredecible ola del periodismo diario y digital, como editora de La Tercera PM. En radio Duna, conduce de lunes a viernes Nada Personal junto a Matías del Río.

39 años, casada con el abogado y subdirector del Centro de Estudios Públicos (CEP) Lucas Sierra, madre de una niña de 13 y de un niño de 6, María José O’Shea se muestra como una mujer reservada en esta entrevista. Como contrapunto al 99 % de los entrevistados, a ella no le provoca gran interés hablar de sus asuntos cotidianos o privados frente a una grabadora. No es pudor o vergüenza. Simplemente no le nace, rasgo que viene a reforzar esa aura elegante que tiene. Si uno la mira un rato, no es disparatado imaginarla como personaje de Downton Abbey…    

Para leer más, suscríbete a REVISTA SML: +(562)2986 9816 – [email protected]

Share this post