Legends never die

Legends never die

LOS ÍCONOS FORMAN PARTE DE LA MITOLOGÍA POPULAR Y SE VAN PERPETUANDO HASTA CONVERTIRSE EN LEYENDA, ENGENDRANDO UN NIVEL DE CULTO Y ADMIRACIÓN QUE PERDURA INALTERABLE EN EL TIEMPO. EN EL MUNDO DE LA RELOJERÍA, DONDE SE REÚNEN MÁS DE 3 SIGLOS DE TRADICIÓN, HAY EJEMPLARES QUE HAN SABIDO PERMANECER INCLUSO CUANDO LA INDUSTRIA AVANZA VERTIGINOSAMENTE HACIA EL FUTURO, SIN DEJAR DE TENER OJO FIRME EN EL GLORIOSO PASADO.


Texto Daniel Pinto

Es curioso que un instrumento diseñado para un uso tan específico como medir el paso del tiempo pueda tener interpretaciones tan variadas en forma y fondo. Casi todos los diseños que conocemos como “nuevos” se inspiran fuertemente en algunas leyendas del Siglo XX, que han sabido marcar tendencia en tecnología, funcionalidad, innovación, o simple y pura belleza. Aquí, 10 íconos de la relojería moderna que todo caballero debe conocer (sugiero fuertemente mantener al menos uno siempre en tu muñeca, o caja de seguridad).

TAG HEUER MÓNACO:

Otro para los que tienen gasolina de 100 octanos corriendo por sus venas. Lanzado durante la época dorada de la Fórmula 1 y aprovechando el dominio de TAG en esta categoría, el Mónaco y su caja cuadrada representan como nadie el espíritu “funky” y muy cool de los locos años 70’s. Este cronógrafo fue llevado a la gran pantalla por Steve McQueen: piloto, actor y vividor crónico, siendo hasta hoy uno de los relojes deportivos más buscados por las nuevas generaciones. Al final del día, todos queremos ser como McQueen: ganar la carrera, tomar unas cervezas y quedarnos con la chica.

ROLEX DAYTONA:

Nada en sus inicios nos haría presagiar que este cronógrafo, inspirado en las carreras de autos, se convertiría en el objeto de culto que es hoy. Le costó en sus primeros años encontrar una base de fanáticos, pero luego, con su estética funcional, movimiento certificado COSC preciso y robusto, y un poco de ayuda de amigos bastante especiales, el Daytona ejemplifica como nadie el status de Rolex como símbolo de “haber logrado el éxito” en la vida. El mercado secundario de este modelo es prácticamente una subindustria con vida propia dentro del universo de la relojería. Y las listas de espera por un modelo nuevo suelen durar más que un matrimonio millennial promedio.

OMEGA SPEEDMASTER:

Literlamente, no existe otro reloj que haya llegado tan lejos como este clásico de 1957. Conocido por ser el reloj oficial de la Nasa y sus astronautas (no olvidar que le salvó el pellejo a Tom Hanks en Apollo XIII), hay mejores razones para enamorarse de este pequeño gigante: un movimiento cronógrafo de cuerda manual hecho por Lemania, un diseño atemporal perfecto, y un precio que lo convierten en la mejor (y única) alternativa para alguien que quiere un verdadero compañero para toda su vida por menos de USD 5.000. Si es cierto que todo fanático tuerca debe tener al menos un Alfa Romeo en su vida, entonces todo caballero amante de la relojería debe tener un Speedmaster Moonwatch.

IWC PILOT:

Su lugar entre las leyendas está casi asegurado luego de haber nacido como el reloj que derrotó al ejercito del Führer. Creado por IWC por encargo de la Royal Air Force Inglesa (RAF), su icónico diseño resalta por una esfera negra con indicadores que se asemejan a los instrumentos del tablero de un caza bombardero, su gran tamaño y su corona en forma de cebolla. Esto se debe a que los requisitos de diseño exigían alta legibilidad en la oscuridad, robustez para aguantar las condiciones de combate y la posibilidad de operarlo aún con los guantes puestos. Aunque hoy en día la batalla sea con la señora que ronca en el asiento de al lado, o la azafata que insiste en que ese plato de pasta debe comerse frio, cada vez que me pongo uno de estos me siento como héroe de guerra en busca de Otto Kittel (el más célebre de los pilotos Nazi de la época) y su flota a bordo de los temibles Focke-Wulf.

PATEK PHILIPPE CALATRAVA:

Cuando a alguien le piden dibujar un reloj, lo más probable es que termine dibujando algo muy parecido al Calatrava. Líneas delgadas y elegantes, diseño atemporal, un movimiento fabricado de acuerdo a las exigencias de la manufactura más célebre del mundo, y materiales preciosos hacen de este clásico el reloj de vestir por excelencia. Su presencia en eventos de etiqueta y alfombras rojas de todo el mundo lo han transformado en el favorito de aquellos que, lejos de mostrar exceso y riqueza, prefieren mostrar verdadero estilo y calidad. Si bien la compra de un reloj no es generalmente una buena inversión, creo que es seguro decir que un Calatrava será cuidado y apreciado por muchas generaciones dentro de una familia. Un verdadero testimonio de la artesanía y la ingeniería llevadas a su máxima expresión.

AP ROYAL OAK:

Diseñado por el maestro de maestros Gérald Genta, el Royal Oak fue un palo en la cabeza que buscaba despertar a una industria moribunda, inmersa en la “crisis del cuarzo” que habían traído los japoneses en los 70 y que tenía a los suizos por el suelo. La premisa era una locura para la época: un reloj deportivo de acero, con el precio de uno de oro, y con un diseño nunca antes visto. ¿Que pasó? Al parecer había muchos playboys y sultanes dispuestos a pagar lo que fuera con poder lucirse en el Club de Yates con este rudo status symbol y sus tornillos a la vista. Hasta el día de hoy -sin haber sufrido mayores cambios y a 45 años de su lanzamiento-, hay largas listas de espera en las boutiques de Audemars Piguet para poder llevar a casa esta leyenda. ¿No me cree? Pregúntele a Messi, LeBron James, Schwarzenegger o Serena Williams, todos fanáticos del Royal Oak.

CARTIER TANK:

Fue Warhol quien predijo que en el futuro todos tendríamos nuestros 15 minutos de fama. Bueno, la fama de este ícono, el favorito de Warhol, ha durado exactamente 100 años. Símbolo del estilo francés y la elegancia de Cartier, es difícil creer que su inspiración venga de la guerra. Así es, porque originalmente fue un regalo de Cartier para el General Pershing de las fuerzas aliadas, y su diseño intenta recrear los tanques británicos Mark IV. A lo largo de estos años ha ido cambiando formas y se ha democratizado (se fabrica en acero también), pero nunca ha perdido el sello de elegancia y el honor de ser el precursor de las formas rectangulares en la relojería. Además, incorporó varios elementos que hoy identifican no solo a Cartier, sino a toda la categoría de relojes elegantes, como los números romanos, la escala de minutos tipo ferrocarril, o el zafiro azul de la corona. Su atractivo es tan fuerte que ha sido abrazado tanto por hombres como mujeres por igual, siendo algunos de sus más célebres embajadores figuras de Hollywood como Clark Gable, Rodolfo Valentino, y la incomprobable Jackie Kennedy.

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