La Bodeguilla de Cristobal

Bodeguilla de Cristobal

“TRES COSAS ME TIENEN PRESO DE AMORES EL CORAZÓN: LA BELLA INÉS, EL JAMÓN Y LAS BERENJENAS CON QUESO.” BALTAZAR DE ALCÁZAR


Crítica Diego Álamos

Alguien me insinuó que nunca critico mal los restaurantes que comento y debo de reconocer que es cierto. La razón es que en los malos restaurantes no vale la pena ni detenerse y mi idea es que los lectores no pierdan el tiempo y salgan a comer por lo mismo que yo; probar comida de excelencia. Este pequeño restaurant español no será la excepción.

Atendido por su dueño Cristóbal, español que viene de Murcia, tierra de buenísimos tomates y mejores arroces. Tres comensales dispuestos a recordar la madre patria comiendo a dos carrillos partimos por unas tapas excelentes. Tomamos cerveza y vino en copas, bastante bueno. La tortilla de papas a la manera tradicional (solo papas y cebolla) en su punto; ni seca ni muy liquida. Una caballa (pescado del tipo azul, pariente del atún) en un suave escabeche, digno de un duque. Pimientos de Piquillo rellenos de bacalao y con su tradicional salsa de pimientos. Jamón serrano Ibérico de pata negra, muy bueno pero, lo que llama la atención es la delicadeza y perfección del corte de la pata, que hace personalmente el chef.

Todo muy rico, salvo el pan que no está a la altura y el Alioli que es solo mayonesa y ajo y no el verdadero hecho en el mortero golpeando los ajos con aceite de oliva y sal hasta que se haga una salsita picante irreproducible. Valga esta crítica para que no se diga que todo es perfecto. Pasar a los platos de fondo fue un trámite ya que fue lento y estábamos ansiosos por partir con nuestra comida. Lo que comimos fue de esas cosas que no se olvidan. Dos de nosotros veníamos directamente por un arroz a Banda, un clásico con azafrán y pescado y, en esta versión, con langostinos, donde el Chef demostró todo su talento. Nuestro tercer comensal pidió una Merluza Austral a la Donostiarra muy sabrosa; el pescado a punto y con sus correspondientes ajos dorados y un leve toque picantito.

Un buen postre para terminar; la clásica Creme Catalana y un helado de Turrón bastante novedoso y, por último, un aceptable café expreso. La Bodeguilla de Cristóbal es lo más parecido a la comida tradicional de España en Santiago, lo que seguro nos hará volver y en poco tiempo.

Calle Dominica Nº 5 (al costado de la puerta principal del Cerro San Cristóbal). Barrio Bellavista

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