Graydon Carter

LA ERA DE GREXIT

EN SUS MÁS DE DOS DÉCADAS A LA CABEZA DE VANITY FAIR, CARTER COMBINÓ, CON UN ESTILO ÚNICO, ROMPEDORAS IMÁGENES PROTAGONIZADAS POR LAS MAYORES CELEBRIDADES DEL STAR SYSTEM AMERICANO, CON UN PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN TAN FRESCO EN LA FORMA COMO RIGUROSO EN EL FONDO. HACE POCOS MESES EL ANUNCIO DE SU RETIRO ESTREMECIÓ AL MUNDO EDITORIAL.


Son pocas las veces que al común de los mortales lo sobrecoge el afán de sacar su teléfono e instagramear a un total desconocido cual Sartorialist amateur. La ocasión puede ser gatillada por varios motivos, pero en la era del streetstyle, el estilo integral de una persona suele ser motivo suficiente para dejarse llevar. Conozcan o no a Graydon Carter, podemos asegurarles que es un personaje instintivamente instagrameable. El canadiense de 68 años ha sido el Editor de Vanity Fair durante un cuarto de siglo, y hace apenas unos meses estremeció a Conde Nast y al mundo editorial al anunciar su inesperado retiro.

Los meses entre el anuncio de su partida y la efectiva entrega de su cargo, han sido denominados popularmente como Grexit. Bajo su mandato, Vanity Fair supo convertirse en el híbrido que conocemos hoy: una de las pocas publicaciones capaces de compaginar extrema belleza sin sacrificar un ápice de contenido noticioso, relevante y de la más alta calidad periodística, posicionándose así como uno de los principales actores en cultura popular de nuestros tiempos.

Desde el primer retrato oficial de Caitlyn Jenner a Serena Williams desnuda con ocho meses de embarazo, o Mónica Lewinsky hablando de sexo oral, no hay portada de VF que no sea memorable, lo cual se debe, en gran medida, a la visión e inquebrantable carácter de Carter. Famoso por ignorar del todo el status quo, enfrentándose a algunas de las personas más poderosas del mundo con tal de mantener su integridad editorial, su archienemigo declarado es nada menos que Donald Trump, quien antes de ser el hombre más poderoso del mundo, era de por sí el más poderoso de Nueva York, por lo que enfrentársele requería, por decir lo menos, cojones. En una editorial del mes de junio, Carter se dirigió a los lectores de VF con una de las críticas más personales que haya recibido Trump por parte de un medio impreso, lo cual ciertamente pasará a formar parte de la historia norteamericana y mundial.

En cuanto a su estilo, tanto el pelo blanco y despeinado de científico loco, como sus impecables trajes a medida y chaquetas cruzadas en tonos pastel, solo han contribuido a enaltecer aun más su personaje: extravagante, altanero, pero indudablemente brillante. El centro de atención y maestro de ceremonia de las fiestas más codiciadas del mundo, el responsable de poner a fotógrafos de la talla de Annie Leibovitz en la cúspide de la fotografía, el Rey Midas de la moda y en fin, tantísimos títulos más.

Su inconmensurable legado será difícil de igualar, pero de seguro no entregará la antorcha de VF a cualquiera. El desenlace de esta historia está aún por verse.

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