Florencia Eluchans

ÓPERA PRIMA

EN SU DEBUT LITERARIO, HABRÍA CONSIDERADO UN ÉXITO VENDER DOS MIL EJEMPLARES EN UN AÑO. PERO EN POCOS MESES CUADRUPLICÓ ESA CIFRA Y FIGURA EN LOS RANKINGS DE LOS LIBROS MÁS LEÍDOS. A ESO SE SUMA EL CARIÑO DE GENTE ANÓNIMA QUE SE EMOCIONA E IDENTIFICA CON ESA VIDA QUE IMAGINAMOS. AQUÍ, FLORENCIA ELUCHANS HABLA DE SU PROCESO COMO ESCRITORA Y HACE UN ADELANTO DE SU PRÓXIMO LIBRO.


Texto Manuela Jobet Fotos Sebastián Utreras

Florencia Eluchans, la escritora, es también una de mis primas mayores. Creció en un ambiente en el que las conversaciones giraban en torno a la política, el cine, los viajes, la literatura. Por eso no es raro que hoy sus intereses estén en la escritura, pero sí fue llamativo que su interés por las letras deviniera en escribir más que solamente leer. Después de años de haber estudiado Turismo decidió dar un giro radical y con total convicción, se convirtió en escritora. Es una mujer relajada, de un enorme sentido del humor, observadora, sólida y profunda. Cuando te pregunta cómo estás, es porque de verdad le interesa saber lo que te pasa. Tiene una tremenda habilidad para entablar relaciones y forjar lazos.

Me acuerdo de largas tardes en el campo -donde desarrolló su mundo de fantasía rodeada de los primos y amigos, aprendiendo a fumar, escalar y haciendo fogatas- hablando de su libro, de las vueltas que le dio al título que le pondría, de los nervios que teníamos quienes la acompañamos en el lanzamiento en noviembre del año pasado. Ese día marcaba el fin de un largo camino y, al mismo tiempo, el inicio de un panorama incierto. A siete meses de eso, confiesa que ni ella misma pensó que Esa vida que imaginamos llegaría tan lejos. “Creo que lo que le pasó a la gente con el libro no fue algo que yo buscara conscientemente. En el momento en que me puse a escribir fue como una verborrea que me salió del estómago, de las entrañas, pero quería que el libro no solo fuera una novela romántica, sino que te dejara pensando, y creo que eso está logrado. La gente ha llorado con el libro, se ha emocionado, se ha entretenido”.

La editorial (Planeta) consideraba un éxito vender dos mil ejemplares en un año. Y a solo siete meses de su lanzamiento, ya han impreso ocho mil. Cuatro ediciones. La segunda, al mes de su primera publicación. La he visto en entrevistas, la escuché emocionada el día que Esa vida que imaginamos fue presentada en la Feria Internacional del Libro de Santiago. He sido testigo de los cientos de mensajes que ha recibido de gente conocida o anónima que se ha sentido tocada por su relato. Y hoy, con su nombre instalado en los rankings de libros más leídos y en lugares destacados de las librerías nacionales, la veo inmersa en una vida profesional que nunca imaginó: la de una escritora en proceso de editar su segunda novela.

¿Vives la vida que imaginaste?
Creo que de niña viví una vida muy protegida y feliz y por lo tanto me costó mucho crecer. Ése ha sido un gran tema para mí. Mi vida de adulta ha sido más movida, por decirlo de alguna forma, he tenido que enfrentar dolores que no me imaginé que me sucederían o no a tan temprana edad. Pero gracias a Dios, las cosas que sí imaginé que me pasarían o añoré que sucedieran, de cierta forma han sido muchísimas más. La felicidad que siento de adulta es distinta. Tengo conciencia de los enormes desafíos que tiene la vida.

¿Hace diez años pensaste que ibas a estar en esto?
Me hago mucho esa pregunta y me río sola. Si tú me hubieses dicho que iba a publicar una novela, te habría dicho que imposible. No es que no se me hubiera ocurrido, es que no me interesaba. Y encuentro bonito esto que me está pasando, porque es un ejemplo de que cuando uno en la vida se enfrenta a ciertas situaciones, descubre pasiones nuevas, y si trabaja duro, se puede lograr. Creo firmemente en la capacidad de reinventarse que tenemos.

¿Qué hay de ti en Esa vida que imaginamos?
Creo que ni yo misma sé cuánto hay de mi biografía en este libro. A grandes rasgos te diría que poco, porque yo nunca tuve el conflicto de no querer tener hijos. Con Francisco, mi marido, nos pasó como a todas las parejas eso de acordar cuándo es el momento adecuado para tenerlos, porque siempre lo es y nunca lo es al mismo tiempo. Creo que más que nada fue una prueba de ensayo y error como primera novela. Los temas que tengo más metidos en el alma, o que me duelen todavía, no estoy preparada para hablarlos.

¿Qué temas te tocan?
Me encanta el tema de los conflictos familiares, de los vínculos padre e hijo, de los vínculos entre hermanos, porque siento que ahí está la vida misma. Creo que esas relaciones son demasiado interesantes. Esos son los temas que me mueven y me inspiran. Ahora estoy escribiendo sobre el conflicto de un padre con sus dos hijos hombres, los tres abogados. Es un dilema familiar en el que estoy llevando a los personajes a tomar decisiones extremas, esas decisiones que humanamente son muy difíciles. Me gusta llevarlos al borde del abismo, porque creo que es ahí donde uno demuestra realmente quien es.

¿Qué más nos puedes adelantar de tu segunda novela?
Gira en torno al mundo de los abogados. Es una familia santiaguina de clase media alta. Papá abogado de derecho penal, mamá abogada de derecho de familia, con dos hijos abogados de la misma edad. El padre enfrenta una encrucijada, debe tomar una decisión relacionada con la felicidad de uno de los hijos versus el otro. Yo tengo papá abogado, tuve abuelo abogado, tengo tío abogado y un hermano licenciado en Derecho, pero el tema me queda muy grande. Hay un vocabulario, una manera de ser de los abogados, una inteligencia que admiro, que me parece superior. Estoy tratando de captar esos códigos y plasmarlos en la novela. Ese es mi gran desafío. Yo soy muy observadora y medito bastante la trama antes de comenzar a escribir. Me doy vueltas hasta dar con algo que me apasione. Escribir novelas es un trabajo muy largo y por lo tanto debe haber gran convencimiento con la temática que se va a tratar. Me gusta desafiarme a mí misma. Abordar temas que desconozco para así tener que investigar.

¿Y tú qué lees? ¿Qué escritores te inspiran?
Este comienzo de año he leído a escritoras chilenas. Me interesa lo que se está escribiendo aquí. Recién leí El final del sendero de Carolina Brown y estoy terminando Llévame al cielo de Carla Guelfenbein. Ambos me han entretenido mucho. En el verano leí ¿Cuánto tiempo viven los perros?, un libro de cuentos de la chilena Amanda  Teillery que me pareció muy interesante. Pero en general -y me refiero a los últimos dos años de mi vida-, curiosamente he leído más literatura masculina. Me gustan mucho Emmanuel Carrère, Ian McEwan, Herman Koch. También Renato Cisneros, un escritor peruano muy joven que tiene una pluma realmente maravillosa.

¿Qué libros te han marcado?
Probablemente El manantial de Ayn Rand es el libro que más me ha marcado en la vida. Recuerdo perfectamente dónde lo leí y con quién estaba. Me costó mucho leerlo, además lo leí en inglés y mi inglés no es demasiado bueno.   Cada página me dolía, pero al mismo tiempo no lo podía dejar. La distancia que nos separa, de Cisneros, me marcó muchísimo. Lo encontré de un nivel de profundidad único. Me imagino lo difícil
que debe ser escribir autobiografías, y lo aplaudo por su sinceridad. Como te decía antes, yo no me siento preparada para tocar los temas propios que todavía me duelen.

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