ARENA Y SOL EDITION

POCAS PALABRAS TIENEN EL PODER DE EVOCAR TANTÍSIMA EMOCIÓN COMO LA ENJUTA PALABRA PLAYA. CINCO LETRAS CARGAN ALGO TAN INCONMENSURABLE COMO LA MISMA ARENA QUE LA CONFORMA O EL OCÉANO PACÍFICO QUE (SUPUESTAMENTE) TRANQUILO NOS BAÑA. VIVAMOS DONDE VIVAMOS, A LOS CHILENOS NADIE NOS QUITA ESOS RECUERDOS DEL ETERNO VERANO INFANTIL EN QUE LOS DÍAS Y LAS HORAS SE DESDIBUJABAN Y SÓLO LA OSCURIDAD NOS SACABA DEL AGUA. AH… PERO QUÉ FÁCIL ES ARRUINAR UNA PERFECTA BAJADA A LA PLAYA. A CONTINUACIÓN, 6 SENCILLAS DIRECTRICES PLAYERAS PARA ESTE VERANO 2017-2018.


1. MÚSICA
Tema híper-sensible. Qué lindos son los equipos de sonido portátiles y que rico es escuchar música al aire libre. No obstante, a menos que se encuentre completamente aislado (tipo isla de Lost), sacar un parlante en la playa – sea para escuchar Daddy Yankee o María Callas- es un simple y rotundo atropello. Nadie tiene por qué verse violado por su lista de Spotify. Intentar convertir la playa en una boite es un atropello a las lindas melodías que trae el mar al azotar sus olas en la arena. Use audífonos o deje que el mar y las gaviotas canten por sí solas.

2. NIÑOS
Todos lo fuimos alguna vez. Pretender que la playa no tenga niños es absurdo. Aquí el consejo es ambivalente: si es padre/madre, recuérdele a sus hijos que la playa es de todos: si quieren tirar arena, gritar o hacer escalopa… fantástico, pero lo más lejos posible de los demás inocentes. Si tiene que vigilarlos, váyase lejos también. Si por el contrario no tiene hijos, aumente su dosis de paciencia al doble. La vieja latera que hace shhhhh en el cine no sobrevivirá un minuto en la más silenciosa de las playas. las playas.

3. PERROS
Nadie obedece la ley de los perros en la playa, otro hecho. Lo cierto es los perros son los nuevos hijos. Hay perros que hasta se portan mejor que sus dueños, y mucho mejor que los hijos de sus dueños. No obstante, si su perro carece de modales, edúquelo. Si ya está educado, entonces recuerde jamás bajar a la playa sin una bolsa plástica para sus desechos orgánicos. Si su perro es -por decirlo de alguna forma pudorosa- entusiasta, no lo lleve durante ese periodo a la playa. No es justo someter al prójimo a que su pierna sea un objeto del deseo.

4. PICNIC
El mar da hambre. Existen un sin fin de opciones estéticamente complacientes para bajar a la playa sin arruinarle la vista a los demás bañistas. No hay por qué privarse de unos barquillos rellenos de manjar, una inocente palmera, o si se siente osado, un Sauvignon Blanc bien camuflado. Recuerde que la playa es una experiencia multisensorial y colectiva. Tener accesorios playeros feos sencillamente arruina la vista.

5. SANDÍA
Hacemos mención aparte para la verde ballena de verano. Existe una ley no escrita -que acabamos de escribir- la cual indica que la fruta más grande que puede ser avistada en la playa es un Melón Calameño. En otras palabras, la Sandía queda estrictamente prohibida. Déjela en casa.

6. BASURA
Resulta vergonzoso siquiera tener que recordar esto, pero la evidencia habla por sí sola. Diez millones de toneladas de basura se vierten al océano cada año. Ese mismo océano que tanto anhelamos de lunes a viernes se ha vuelto nuestra mayor vergüenza. En el 2018 ya no basta con no tirar basura. Hace falta que cada persona que vea basura, sea suya o ajena, la recoja. Igualmente, si ve a alguien tirar basura, incrépelo. La basura de nadie, es basura de todos.

7. SOMBRERO
Al huaso le queda bien su chupalla y al gaucho su boina, pero lo mismo no se aplica al común de los mortales. No porque algo esté “de moda” es imperativo su uso. La realidad es que a no todo el mundo le quedan bien los sombreros y punto. Hay que aprender a desarrollar la autocrítica constructiva a la hora de vestirse, para que lo que usamos sea ropa y no disfraz. Pruébese sombreros sin descartar la posibilidad de que simplemente no son lo suyo. Hay otras alternativas para resguardarse del sol.

8. TRAJE DE BAÑO
A menos que se trate de una playa nudista, sin traje de baño no hay playa. Esta correlación absoluta hace necesario prestarle extrema atención a esta sencilla pero angular pieza. El tema primordial es, por supuesto, el largo: ni micro short, ni macro short, sino cómodamente intermedio. Balance, balance, balance: la clave para todo en la vida. Si usted tiene más de 17 años y no es surfista, no evalúe siquiera la opción de usar traje de baño largo hasta la rodilla tipo surfista.

9. PALETAS
No es posible pensar en nada más inquietante, rompe-nervios y factor desequilibrante de un relajo verdadero, que el momento terrorífico en que una pareja de lo que sea, se instala frente a uno, literalmente a los pies de uno, a jugar paletas. Sólo podemos pensar en el inminente pelotazo que sí o sí va a llegar. Juegue lejos, muy lejos de quienes apacibles, toman su baño de sol.

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