Christopher Bailey

EL HOMBRE QUE REINVENTÓ BURBERRY

HOY EN DÍA HABLAR DE CHRISTOPHER BAILEY ES HABLAR DE BURBERRY. EL DISEÑADOR DE 47 AÑOS LOGRÓ CONSOLIDARSE GRACIAS A SU GRAN PODER INSTINTIVO, ADAPTATIVO Y CREATIVO, LOGRANDO RESUCITAR UNA MARCA ENTERRADA Y OLVIDADA EN LA MEMORIA BRITÁNICA. CON BAILEY AL MANDO, SE CONVIRTIÓ EN UNA DE LAS FIRMAS DE LUJO MÁS IMPORTANTES A NIVEL MUNDIAL.


EL INICIO

“Mi carrera me escogió. Vengo de la clase trabajadora, mi papá era carpintero y mi mamá diseñaba vitrinas en Marks and Spencer. Crecí observando y haciendo cosas. Una profesora de arte de mi colegio vio mis trabajos y los envió a diferentes universidades y terminé entrando a una escuela de arte. Fui la primera persona de mi familia en ir a la universidad”, señaló en una entrevista en el lanzamiento del Future Leaders’ Programme de OUTstanding.

Christopher Bailey nació en Halifax, Yorkshire (Reino Unido), el 11 de mayo de 1971. Después de graduarse del Royal College of Art en 1994 y ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Westminster, trabajó como diseñador para la línea femenina de Donna Karan por casi 2 años, entre 1994 y 1996. Luego ejerció como diseñador jefe de la línea de mujer de Gucci bajo la dirección creativa de Tom Ford, entre 1996 y 2001. Fue en su pasada por Donna Karan que conoció a Angela Ahrendts, quien después se convertiría en su gran aliada en Burberry.

EL DESPEGUE

“Quiero volver a las raíces de la firma y explorar lo que significa ser británico”. Con esta declaración el diseñador Christopher Bailey asumía, en 2001, la dirección de diseño de Burberry. Burberry, que fue fundada en 1856 por Thomas Burberry, ostenta el título de Proveedor Real, por lo que llevar esta marca es lo más cercano que se puede estar de la realeza.

Durante los 90`s y hasta antes de la llegada de Bailey, la firma fue perdiendo prestigio y cayó al olvido debido a sus prendas clásicas dormidas en el tiempo. La marca era percibida como anticuada y para gente vieja, sin intenciones claras de renovarse.

Bailey ingresó a Burberry en 2001 como director de diseño bajo el liderazgo de Rose Marie Bravo. El británico fue uno de los primeros diseñadores cuyo trabajo no se limitaba solo a las colecciones, también controlaba áreas como las estrategias de marketing y el diseño de las tiendas con el objetivo de revivirla y no sepultar su esencia. Para eso, desde que llegó se dedicó a estudiarla e investigarla meticulosamente.Sin intención de cambiarla completamente, extrajo elementos icónicos como el trench y los puso en la cima, con el claro objetivo de que los clientes no la dejaran de reconocer.

En 2008, junto a la estadounidense Angela Ahrendts -CEO de la compañía en esos años-, lanzan la Fundación Burberry, dedicada a ayudar a los jóvenes a realizar sus sueños y desarrollar su potencial a través de su creatividad. Para eso, invirtieron en organizaciones benéficas que buscan apoyar a los jóvenes que viven en las ciudades en donde trabajan la mayoría de los empleados de Burberry.

En 2009 fue nombrado director creativo de la compañía bajo el mando de Angela Ahrendts (CEO de 2006 hasta 2013). Cuando ella deja la compañía en 2014 para irse a Apple, Bailey asume también como CEO, teniendo desde ese momento un doble rol en la compañía.

Cuando en una entrevista para el sitio wwd.com le preguntaron cuáles han sido sus mayores logros, él humildemente dijo: “Mi mejor logro fue haber trabajado con un montón de gente a quienes admiro. Creamos como una pequeña escuela de diseño en Burberry, y eso fue uno de mis objetivos personales cuando entré a la compañía.

Mi experiencia en la universidad me hizo darme cuenta que trabajar con personas de diferentes áreas te ayuda a tener una visión más integral de una misma situación y eso nos enriquece a todos.” Uno de los grandes aciertos fue el proyecto “Art of the Trench”, una plataforma donde hombres y mujeres podían compartir sus fotos usando el trench Burberry en cualquier color y estilo.

Como prenda icónica dentro de su linaje, el trench fue un gatillante para que Bailey creara esta idea y fusionara la esencia de la marca con una tendencia efervescente en el 2011, el streetstyle, comandado por el fotógrafo Scott Schuman (The Sartorialist). Esto ayudó a que su fanpage en Facebook creciera a más de un millón de seguidores, convirtiéndose en la marca de lujo con la comunidad más grande en ese momento.

Tras su llegada, las ventas del e commerce crecieron un 50 por ciento, aumento atribuido en gran parte a un mayor tráfico web desde el sitio de “Art of the Trench” y Facebook. El sitio tuvo 7.5 millones de visitas de 150 países en el primer año. Las tasas de conversión de los clics de “Art of the Trench” al sitio web burberry.com fueron significativamente más altas que las de otras fuentes. Según todos los parámetros, cuantitativos y cualitativos, la campaña fue un éxito.

Siempre con la idea de innovar y captar a la audiencia más joven, Burberry fue pionera también en transmitir un desfile en vivo por Facebook Live en la Semana de la Moda de 2010. Algo que hoy en día nos parece tan obvio, en aquellos años fue una estrategia revolucionaria que luego sería replicada por todas las casas de moda. Bailey fue el responsable de reinventar la marca y posicionarla como una de las firmas de lujo más importantes de la actualidad mediante el uso de las redes sociales y las campañas publicitarias con rostros como Cara Delevigne, Kate Moss y Naomi Campbell. Estas elecciones le permitieron también llegar a mercados más jóvenes, transformando esta marca clásica británica en una codiciada marca de lujo con un claro foco en la innovación digital y en los millennials.

SEE NOW, BUY NOW

“Cada pieza presentada en la pasarela estará disponible para su compra al minuto que el show finalice”, señaló en una entrevista para vogue.co.uk. Uno de los grandes logros de Bailey ha sido convertir a Burberry en la marca de lujo pionera en el uso de estrategias digitales, gracias a su espíritu visionario e innovador, y defensor acérrimo de las nuevas tecnologías.

Luego de analizar la mecánica de venta de la industria de la moda repetida por años, llegó a la conclusión de que era contradictorio esperar 6 meses para ver colgada una colección que se presentó medio año atrás. Como solución creó el concepto see now, buy now. El acceso instantáneo a las prendas estaba garantizado al estar disponible en la web inmediatamente terminado el desfile. Con el see now, buy now se buscó reducir la distancia entre la presentación de la colección y la compra, impulsando así las ventas de forma inmediata. Si se quiere, se tiene.

LA MÚSICA

“Inglaterra posee una cultura popular arraigada, joven y poderosa, basada en la música, la moda, el cine… La combinación de ambas culturas es la clave del espíritu que Burberry transmite” comentaba en una entrevista a vogue.es. Como un gran fanático, Bailey comenzó a darle un especial protagonismo a la música en sus desfiles, incluyendo presentaciones en vivo de emergentes artistas como Benjamin Clementine, Jake Bugg, George Ezra y Tom Odell, los cuales surgieron a través del proyecto Burberry Acoustic que buscaba darle protagonismo a talentosos músicos a través de una gran difusión en el canal de Youtube de la marca.

Su pasión por la música lo llevó a vestir a grandes artistas y a romper con prejuicios sobre las tallas pequeñas. “¡Christopher Bailey y Burberry fueron los primeros de una firma importante que estuvieron dispuestos a vestir mi gran trasero! Él es súper entusiasta con todo el talento británico y siempre me ayudó con mis inseguridades para crear vestidos que ya se han convertido en clásicos para mí y que me hicieron sentir y lucir muy bien”, escribió Adele en su cuenta de Instagram.

El instinto de Bailey siempre está mirando hacia el futuro; logra olfatear las tendencias que hablan de un cambio de mentalidad y por ende de comportamiento, que luego transforma en mensajes que transmite la marca en toda su comunicación.

LA DESPEDIDA

“Mi última colección en Burberry quiero que sirva para apoyar a algunas de las mejores y más brillantes organizaciones que defienden a los jóvenes LGTBQ. Nunca ha existido un momento más importante para decir que nuestra fuerza y creatividad reside en nuestra diversidad” señaló en el pais.com.

Al comprar un producto cada vez más importa el cómo, por eso las marcas se están adaptando a los acelerados cambios en el consumidor para no quedarse atrás. La experiencia de compra es fundamental para hacer la diferencia entre elegir una marca u otra, entonces un desfile, que es la puesta en escena de una firma, debe generar un gran impacto para encauzar posteriormente a los consumidores a la compra.

El último desfile con el cual se despidió de la marca en marzo fue un espectáculo de arte multisensorial, lleno de mensajes que resumían su largo aprendizaje tras los 17 años que estuvo en la firma. Con mucha seguridad y protagonismo, Christopher Bailey subió a la pasarela los emblemas de Burberry: el trench coat, el tartán, las capas, los ponchos y los abrigos militares y los fusionó con grandes íconos que fueron parte de su travesía en la casa inglesa: las modelos Adwoa Aboah, Montell Martin, Edie Campbell y Cara Delevingne, quien estuvo encargada de cerrar el desfile. Naomi Campbell, Kate Moss, Idris Elba, James Bay, Poppy Delevingne, Alexa Chung, Keira Knightley, Daphne Guinness, Steve McQueen y por supuesto Angela Ahrendts, su gran compañera en esta travesía hacia el éxito, fueron parte del grupo de más de 1300 invitados que fueron a despedir al diseñador.

LGTB

“Siempre he estado cómodo conmigo mismo, estoy en una industria donde no importan tus preferencias sexuales y eso es una suerte porque mucha gente no lo tiene. Creo que la única vez que me cuestioné el tema de ser gay fue cuando decidí tener hijos. Nunca me he sentido un modelo a seguir para el movimiento LGTB. Espero que la gente siga modelos sin importar la sexualidad”, declaró poco antes de su salida de Burberry, en una entrevista para Future Leaders’ Programme de OUTstanding.

Bailey, como apoyo a la comunidad, también presentó “The Rainbow Check”, una tela que mezcla el clásico tartán Burberry con los colores de la bandera gay, como una dedicatoria y respaldo a las comunidades LGTB. En su último desfile se pudo ver una clara y abierta manifestación de apoyo a la comunidad LGTB presentando diseños alusivos a la bandera del arco iris, y con un juego de luces que refleja la transformación de pensamiento de una marca clásica en una moderna, inclusiva, y por sobre todo, muy visionaria.

EL FUTURO

“Definitivamente abrir mi propia firma nunca ha sido un objetivo o un sueño para mí”, señaló a la prensa luego de su salida. De esta manera, el diseñador británico sepulta los rumores de querer lanzar su marca homónima por lo menos a corto plazo. Su experiencia en Burberry fue tan enriquecedora que encontrar algo igual o mejor requerirá cierto tiempo y dedicación. Por ahora invertirá su tiempo libre en disfrutar de su familia, y a explorar diferentes posibilidades, sin apuro, y siempre con la mirada hacia el futuro.

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