Hay algo inexplicable en la sensación de estar rodeado de mar, en que las fronteras sean playas y que los vecinos no sean sino acallados pensamientos del otro lado del agua. Las islas son escapes sin escapatoria, cárceles y paraísos en nuestro errático afán por aislarnos de la vorágine mundana y participar, aunque sea sólo unos pocos días, de una efímera utopía. En 1624 el poeta inglés john donne célebremente afirmó que ‘ningún hombre es una isla’ y sin embargo, en el 2017 hay algo de isla en todos y cada uno de nosotros.

Seis viajeros insignes nos presentan sus islas favoritas y los datos que han reunido en sus muchas visitas. Del mediterráneo al pacífico sur, todos coinciden en que en el delicioso arte del viaje no prima la distancia recorrida para llegar al destino, sino el autoconocimiento, la dedicación y la capacidad de asombro del viajero.

MATHIAS KLOTZ
ROBINSON CRUSOE

Para uno de los arquitectos más importantes de Chile, los misteriosos encantos de Juan Fernández siguen siendo imbatibles. Las islas de Robinson Crusoe, Alexander Selkirk y Santa Clara triangulan la esencia misma de lo remoto, que hoy por hoy está en plena extinción. Tal vez es por esto que Klotz rápidamente define el destino como “Jurassic Park a sólo dos horas de Santiago”.

Nadie llega a Juan Fernández por casualidad. Nadie salvo el marinero escocés Alexander Selkirk, quien en 1704 naufragó en sus cercanías inspirando la célebre novela de Daniel Defoe, Robinson Crusoe. Este diminuto archipiélago ha visto piratas, tesoros, presos, expatriados y colonos llegar a sus prístinas costas, catalizando álgidas novelas, poemas y canciones que han recorrido el mundo entero.

Cuándo visitar: Entre septiembre y mayo, evitando el invierno del hemisferio sur.

Tiempo recomendado: En 10 días se logra recorrer las islas, realizar las principales actividades, pero por sobre todo sentir la desconexión y aislamiento que son fundamentales para entender su esencia remota.

Imperdibles: En 1935 las tres principales islas fueron declaradas Parque Nacional con una extensión de aproximadamente 9.900 hectáreas. Años más tarde la totalidad del archipiélago, incluyendo sus 14 islas hundidas, fueron declaradas Reserva Mundial de la Biósfera por la Unesco, por lo que los imperdibles, tanto al aire libre como bajo el agua, son muchos:

• Caminata desde la Bahía de Cumberland al aeródromo, con Rosita Recabarren
• Buceo en Puerto Francés, el Verdugo y los Chamelos, con Germán Recabarren o Marcelo Rossi
• Bosque de Luma en el Centinela (se puede ir sin guía)
• Salir de pesca con el Rudy
• Dar la vuelta a la isla en bote con la Sra. Ilka
• Paseo a caballo por la isla con los Balbontín
• El karaoke del pueblo (todos los jueves)
* Preguntar por cada referencia al llegar al archipiélago

Dónde comer: Las empanadas de langosta donde la Sra. Julia Chamorro, los helados donde Germán Recabarren, la comida en el Refugio Náutico de Marcelo Rossi.
Dónde dormir: En el Refugio de Marcelo Rossi, el Eco Lodge, o una de las cabañas del Polo.

Cómo llegar: Aerocardal opera vuelos entre Santiago y Robinson Crusoe hasta abril. El trayecto desde Santiago toma 2:15 horas a bordo de un Dornier 228, con capacidad para seis pasajeros. El precio del pasaje incluye transporte terrestre entre el aeropuerto y Bahía del Padre, y transporte marítimo entre Bahía del Padre y Cumberland, ida y regreso.
AEROCARDAL

PAULITA ERRÁZURIZ
IBIZA

La diseñadora chilena, quien vive hace más de dos años en barcelona, no titubea en elegir su destino favorito: ibiza. Para ella, el concepto tras la célebre isla baleárica es la diversidad que oscila entre inspiración y placer, día y noche.

“Ibiza tiene merecido su estigma de isla de carrete, porque efectivamente se carretea mucho y muy bien. Lo que pocos saben es que tiene también un lado más introspectivo, que es la naturaleza, y en los meses de septiembre-octubre, recupera su glam off-season, que pocos conocen”.

Cuándo visitar: Idealmente esperar a que pase la temporada alta, que es un poco agotadora. Fines de septiembre, primera semana de octubre es lo máximo.

Tiempo recomendado: Si vives en Europa, con cuatro días alcanzas a empaparte. Si vienes de Santiago, 10 días como mínimo.

Imperdible: Formentera, a 40 minutos en ferry.

Dónde comer:
• Experimental Beach (Las Salinas): perfecto para la puesta de sol.
• Amante (cerca de Cala Llonga): También para almorzar o pasar la tarde.
• Cotton Beach Club (Cala Tarida): Buen restaurant para todas las edades, muy familiar.
• El Chiringuito (Playa Escavallet): Asegúrense de reservar un daybed, comida local muy rica.
• Sunset Ashram (Cala Conta): Sushi buenísimo, perfecto para la puesta de sol.

Transporte: No hace falta arrendar auto. La policía es muy estricta con lo del copete y el transporte público es óptimo. Si pueden arrendar un bote, háganlo y recorran las siguientes calas:
• Cala Dalada
• Cala Saladeta
• Cala Dort
• Cala Tarida
• Cala de Hort

M. GRACIA SUBERCASEAUX
CHILOÉ

Transgresora, aventurera y multifacética, son muchos los adjetivos que pueden decirse de una de las mujeres más viajeras de chile. Conductora de “mundo ad portas” del 13C, voz de “la buena vida” de radio paula, fotógrafa y busquilla incansable, para llegar a su isla favorita no necesita pasaporte, puesto que queda a sólo un par de regiones de santiago y a sólo un canal del continente.

Cuándo visitar: El consejo de “para evitar la lluvia” es mentira. A Chiloé se va con o sin lluvia, porque la volatilidad del clima es parte del paisaje y de la experiencia. Por lo mismo es un destino para todo el año (siempre y cuando se vaya bien aperado).

Tiempo recomendado: Varía según si se quiere conocer o simplemente estar. Ambos son válidos, por lo que es aconsejable visitar entre una y dos semanas.

Imperdibles: Lo que más disfruto en los destinos que visito son los mercados. En Chiloé es el Mercado Lillo, que además de frutas y verduras tiene todos los mariscos chilenos que me fascinan. Siempre vamos, compramos y cocinamos en la casa, pero estando allá es imperativo comerse un ceviche.

• El Muelle de las Almas en Cucao es una caminata que culmina en una obra inspirada en la mitología chilota: para cruzar al más allá, las almas errantes deben suplicar “¡Balseo!” al Tempilkawe (ser mitológico huilliche)
• El pueblo de Tenaún y la Isla Mechuque, para lo cual es recomendable arrendar un lanchón. Yo lo hago a través del capitán Luis Aguilar ([email protected] / +56995422309).
• También en torno a la mitología chilota está la isla Aucar, cerca de Quemchi, conocida como “La Isla de las Almas Navegantes”.

Dónde quedarse:
• El Tierra Chiloé me encanta; te atienden muy bien y tienen un lanchón de madera espectacular en el que se recorren los canales del archipiélago.

• El Centro de Ocio, que mira hacia Castro, también es excelente.
• En los palafitos hay varios hoteles pequeños, encantadores y de más bajo precio, particularmente el Hotel Palafito 1326.

Dónde comer:

• Insisto en el encanto del Mercado Lillo, insisto
• El Refugio de Navegantes (Av. Balneario 253, Dalcahue)
• Mar y Canela (Ernesto Riquelme 1212, Castro)
• Café del Puente (Ernesto Riquelme 1180 B, Castro)
• Café Magnolia (Eleuterio Ramírez 595, Castro)

Transporte: Lo más recomendable es volar a Castro y arrendar un auto. Muchos de los paseos son por el día, pero conviene tener movilización.

UGE COX
BALI

Socio y gerente general de expan tours, conductor de “mundo ad portas”, del 13 c por tres temporadas, y viajero de la comunidad faro, son pocos los lugares que uge cox no ha pisado. Sus viajes, por supuesto, no son como los de cualquier viajero amateur, sino que se estructuran en torno a un agudo entendimiento local, una minuciosa atención por el detalle y una fascinación altamente contagiosa por cada destino, nuevo o repetido.

Cuándo visitar: Pese a que en general es un destino para todo el año, la mejor época para visitar Bali es entre mayo y octubre.

Tiempo recomendado de estadía: Mínimo una semana y máximo… no me atrevo a decir. Esta no es una isla de pura playa, por lo que se necesita tiempo generoso para explorar su cultura y geografía con la detención
que merece.

Imperdibles: En general tras un día de calor y movimiento, la gente busca spots donde instalarse a ver la puesta de sol oyendo música y tomando una Bintang helada (Cerveza local). Para esto hay varios lugares, entre ellos el Potato Head en la playa Seminyak o el chiringuito en Batu Belig, en la playa Berawa, o en el bar State Bali que es bueno, bonito y barato. Por último, un clásico balinés que hay que hacer al menos una vez (en cuanto a puestas de sol concierne) es el Old Man’s, en Batu Bolong: un clásico, particularmente los viernes que se junta toda la taquilla surfista con los locales y turistas.

El área de Uluwuatu es famosa por tener las mejores olas para surfear y está llena de buenos bares para ver las puestas de sol, de los que mis favoritos son Kabron y Single Fin. Si después de la puesta de sol se quiere salir a bailar, recomiendo un bar infalible, repleto y entretenidísimo: La Favela, en Seminyak.

Dónde comer y qué comer: Mi barrio favorito es Canggu, un poco más al norte de Seminyak. De ahí son la mayoría de mis datos.

Para comer: mi favorito por lejos es el Betelnut Café, un clásico relajado donde siempre se come excelente, particularmente los smoothies y cheesecakes, que me atrevo a decir son los mejores de la isla. Si se está buscando un buen desayuno, recomiendo de todas maneras Monsieur Spoon, que tiene unas tartas de chocolate absolutamente adictivas.

Si andan en busca de muy buena comida balinesa, recomiendo ir a Warung Canggu, que además de ser excelente, es baratísimo. Ahí recomiendo probar los pollo satai, nasi goreng o gado-gado. Si se quiere un buen sushi, el Suksema en Canggu Plaza es la mejor opción.

Dónde quedarse: Hay muchas opciones, pero para algo distinto recomiendo el Desa Seni, un yoga retreat buenísimo (también en Canggu) con comida orgánica deliciosa.

*A propósito del Wellness: Otro imperdible de Bali, particularmente para los interesados en el bienestar integral, el yoga y la sanación, es Ubud; el famoso pueblo de artesanos y pintores en el centro de la isla.

Transporte: En Bali el mejor transporte es la moto, que es fácil y barata. Si no es lo suyo, lo segundo mejor es contratar un auto con chofer, porque no es fácil movilizarse en el caótico tráfico balinés, que además tiene muy mala señalización caminera y puede ser peligroso.

RODRIGO BAUZÁ
MALLORCA & MENORCA

Para rodrigo, gerente general de pisco bauzá, mallorca y menorca merecen un trato individual -tanto así que se rehúsa a elegir su favorita. Pocos archipiélagos resuenan tan fuertemente en nuestro imaginario veraniego como el de las baleares.

MENORCA: La hermana chica, más tranquila y relajada, pero igualmente (o más) encantadora.

Cuándo visitar: En el verano europeo, de junio a septiembre, en lo posible hacia el final de la temporada.

Tiempo recomendado de estadía: Siete días, con lo que queda tiempo prudente tanto para descubrir como descansar.

Imperdibles:
• Las playas son todas lindísimas, pero pueden colapsar en verano. En ese caso es bueno recurrir a una de las “calas vírgenes”, que suelen estar más vacías: Cala del Pilar, Cala Pregonda, Cala des Bot, Cala Tortuga, Cala Macarelleta, Cala Es Talaier y Cala Trebaluger.

• En cuanto a fiestas, las de Sant Joan de Ciutadella a fines de junio son espectaculares. También recomiendo ir a la Cova den Xoroi, un club en la cueva de un acantilado, con vistas espectaculares.

Dónde y qué comer: Personalmente me encanta la comida local, en particular la caldereta de langosta, las gambas rojas de Menorca a la plancha, las berenjenas rellenas y el tumbet. Restaurantes:

• En Ciutadella recomiendo Mon Restaurant, Restaurante Smoix, S’Amarador y Café Balear.
• En Mercadal recomiendo Es Molí des Racó (cocina típica menorquina) y Ca n’Olga (abierto sólo en verano).
• En Fornells recomiendo Es Cranc (especialidad en Caldereta de langosta), donde el Rey Juan Carlos iba a comer caldereta, ojo que los platos son enormes, compartir uno entre dos.

Transporte: Recomiendo aprovechar el buen clima y las buenas vías para arrendar un descapotable. La isla es chica, pero tener auto permite libertad y espontaneidad.

MALLORCA: En lo personal le tengo mucho cariño a esta isla porque mi abuelo, Lorenzo Bauzá, llegó a Chile desde el pueblito de Felanitx a los 18 años. Es la isla más grande de España y la segunda más poblada después de Tenerife.

Cuándo visitar: También entre junio y septiembre, tiene el mismo clima que Menorca.

Tiempo recomendado de estadía: Siete días. Siempre es importante alcanzar a ver la diferencia entre semana y fin de semana, porque la dinámica cambia bastante.

Imperdibles:
• Palma de Mallorca es la capital de la isla y mantiene gran parte de su identidad, por lo que vale la pena visitarla.

Uno de mis pueblos favoritos es Valldemosa, específicamente la Cartuja de Valldemosa, donde Chopin y George Sand tuvieron una escapada romántica. No dejar de visitar las cuevas de Drach, Pollença, Andratx, Sóller y Felanitx, que es el pueblito de mi abuelo: sencillo y somnoliento, de calles estrechas donde el tiempo parece no pasar.

• Otro imperdible, por supuesto, son las playas. Mis favoritas son Trenc, Cala Mitjana, Sa Calobra, Cala Mondragó y Caló Des Moro.

Transporte: Hay buen transporte público, pero creo que la gracia de las vacaciones es poder improvisar. Recomiendo sí o sí arrendar un auto.

PONCHO BARROILHET
RAILAY BAY

“Railay Bay no está completamente rodeada de agua, pero sigue siendo una isla”, aclara el arquitecto poncho barroilhet en cuanto comienza su relato. Se refiere al pequeño rincón que durante años ha atraído a mochileros, viajeros y escaladores del mundo entero y que, pese a estar en uno de los destinos más turísticos del planeta, ha logrado mantener su aislamiento.

La península de Railay se asoma hacia el sur entre los peñascos que la separan del resto de Tailandia, con playas turquesa pastel que se pierden en el tibio Mar de Andamán. La única forma de llegar es en bote, por lo que no es para nada un destino full-moon-party, sino de viajeros en busca de una delicada combinación entre aventura, desconexión y relajo.

Cuándo visitar: Para visitar Railay hay que guiarse por el clima, evitando a toda costa la época del monzón, entre junio y octubre. Entre enero y marzo es definitivamente la mejor fecha: playa asegurada, traje de baño y pie pelado todo el día, además del mejor clima para escalar.

Tiempo recomendado de estadía: He podido visitar la bahía en tres ocasiones y la primera vez terminé quedándome un mes completo. El tiempo mínimo recomendable son cuatro días, pero despedirse es casi
imposible… a menos que te agarre un monzón, claro.

Imperdibles: En Railay Bay se encuentran tres elementos que en lo personal me fascinan: paredes de rocas para escalar, playas paradisíacas con poca gente y la exuberante naturaleza de bosques tropicales que caen hasta el mar.

• La playa de Phra Nang está dentro de una reserva natural y es una de las tres playas más espectaculares y dramáticas que he visto en mi vida.
• Muchos de los mejores escaladores del mundo pasan temporadas completas de entrenamiento en la zona, por lo que existen muchísimas rutas para escalar roca tanto en Railay Bay mismo como en Tonsai Beach, la bahía vecina. Ver cuáles se adecúan mejor a tu nivel.
• Existe un paseo a una laguna escondida, llamada Princess Lagoon, un spot reservado exclusivamente para ágiles y aperrados.
• Al final de cada día la gente se junta sin falta en la playa de Railay West para ver la puesta de sol. Los locales se mezclan con los escaladores y viajeros para terminar el día y despedir al sol.

¿Dónde y qué comer?: Recomiendo dedicarse de lleno a la comida local, en especial la de mar. Los restaurantes de la playa de Railay West son el lugar ideal para aprovechar las noches cálidas comiendo mientras
se pone el sol.

¿Dónde quedarse?: El mejor hotel de Railay es el Rayavadee, que tiene villas privadas en el único terreno que está frente a la playa de Phra Nang, la cual esta protegida como Parque Nacional.

Transporte: Se puede volar al aeropuerto de Krabi, al que además llegan vuelos internacionales. En Krabi recomiendo no perder ni un solo minuto, saliendo rápidamente en lancha directo a Railay en un trayecto de aproximadamente 20 minutos.


 LAS MEJORES AVENTURAS NO ESTÁN PAVIMENTADAS X SML

ESTE ES EL MANTRA QUE MEJOR RESUME LA TRAYECTORIA DE UNA DE LAS MARCAS MÁS ICÓNICAS Y ATEMPORALES DE LA HISTORIA AUTOMOTRIZ. SU DISEÑO Y NOMBRE SE PERPETUARON A TAL PUNTO QUE HOY SON LA REFERENCIA DE TODO 4X4, UNA CATEGORÍA DE ALTO INVOLUCRAMIENTO CONCEBIDA EN BASE TANTO A LA FUNCIONALIDAD COMO A LA PASIÓN POR ABANDONAR LO PREDECIBLE Y ENTREGARSE A LAS BONDADES DE LO INESPERADO.


dirección creativa y producción IPC STUDIO fotos sebastián utreras moda mari mackenna y gerri kimber maquillaje ROSARIO CARVALLO texto RICHARD SHARMAN agradecimientos hotel alaia

Icónico y atemporal, Jeep ha sabido mantenerse vigente en un mercado altamente dinámico sin sacrificar un ápice de su esencia aventurera, llevando además la galopante delantera en cuanto a innovación, tecnología, máxima potencia y confort.

El término Jeep® fue asociado por primera vez de forma pública a un vehículo, cuando el 16 de marzo de 1941 el diario Washington Daily News, informó que cuando le preguntaron al piloto de pruebas del primer prototipo de la compañía Willys-Overland, cómo se llamaba el vehículo que manejaba, él respondió: “¡es un Jeep®!”.

Hay quienes creen que el nombre viene de la pronunciación de las letras en inglés G.P., acrónimo para “uso general” (General Purpose), sin embargo la teoría más aceptada es que el vehículo y la marca tomaron el nombre de un personaje de cómic llamado “Eugene the Jeep” de la serie animada Popeye, que podía hacer de todo e ir a cualquier parte.

Desde las trincheras de la Segunda Guerra Mundial al sport-utilitario que conocemos hoy en día, cada modelo de Jeep tuvo además un rol protagónico en la historia contemporánea: El primogénito, Willys MB, por ejemplo, simbolizó el poderío militar de las tropas americanas durante la Segunda Guerra Mundial, tanto así que para Eisenhower, el avión Dakota, el portaaviones y el Jeep® Willys, fueron las tres herramientas que definieron la victoria de los aliados en el conflicto.

El General George C. Marshall fue aún más allá, declarando el modelo como “la mayor contribución de los Estados Unidos a la guerra moderna”. Más tarde, en 1945, se lanzarían los primeros vehículos para uso civil: con muy pocos cambios, el Jeep® Willys se transformó en el CJ-2ª, CJ siendo la abreviación de “Civilian Jeep®”.

Años más tarde el station wagon Jeep Wagoneer 63 y el Jeep Gladiator, serían pioneros en la transmisión automática. 1974 marcó la introducción del Cherokee: dos puertas, deportivo, con asientos tipo butaca, cuyos detalles deportivos encantaron particularmente a generaciones de conductores jóvenes, atraídos por el singular maridaje, nunca antes visto, de aventura y diseño.

En 1984, el Nuevo Cherokee inauguró el boom de los todoterrenos compactos al ser significativamente más pequeño y versátil que la competencia, único compacto con cuatro puertas y sistema four-wheel-drive.

Tres años más tarde se incorporaría el Jeep® Wrangler, único vehículo de producción continua que ha mantenido un diseño similar por varias décadas, cuya estructura libre y duradera era similar a la del CJ-7. Grand Cherokee se integra a la familia Jeep en 1992 con un éxito nunca antes visto, seguido por una serie de lanzamientos contemporáneos que reiteraron su supremacía en la categoría 4×4: Wrangler Unlimited en 2007, Grand Cherokee en 2011, New Cherokee en 2014 y Renegade en 2016.

Desde su llegada al mercado nacional en 1993, Jeep ha comercializado más de 40 mil vehículos, posicionándose como el epítome indiscutido del outdoor. Este año, los festejos de los 75 años incluyen la presentación de las ediciones aniversario de sus emblemáticos modelos, recién llegados a territorio nacional: Jeep® Wrangler, Cherokee y Grand Cherokee.

Todas las ediciones aniversario incorporan además una insignia exterior con el logo oficial de los 75 años, además de detalles en color bronce y naranja, interiores exclusivos, asientos con el logo de aniversario, entre otras características únicas de esta colección celebratoria.

 

 


La anti-moda está de moda

INDEPENDIENTE DEL GRADO DE INVOLUCRAMIENTO QUE SE TENGA CON LA INDUSTRIA DE LA MODA, SEGUIR SU EVOLUCIÓN ES UNIVERSALMENTE FASCINANTE. DESDE LA COMPRA, VENTA Y FUSIÓN DE CIERTAS MARCAS, AL NACIMIENTO Y MUERTE DE OTRAS, ES UNA INDUSTRIA EN ETERNA REINVENCIÓN, POR LO TANTO CAPAZ DE ENTRETENER A CUALQUIERA; ESTÉTICA, SOCIOLÓGICA, COMERCIAL Y ESTRATÉGICAMENTE.


Texto Richard Sharman  Foto Vetements_official

Basado en París, Vetements (pronunciado Vet-Mahn, que en francés simplemente significa “ropa”) es un colectivo de seis diseñadores anónimos congregados en torno a un sentimiento común de rebelión contra el ciclo de reinvención forzada de la moda tradicional. Lo que esto significa es que en lugar de adherirse a la producción estacional de cuatro colecciones, se centran en la creación de piezas con valor y atractivo propio, desasociables y atemporales entre sí. Bajo el mando de Demna Gvasalia, actual Director Creativo de Balenciaga (único miembro no anónimo), el colectivo no ha tardado en dar de qué hablar. De sus cinco miembros restantes, se cree que son todos diseñadores de la prestigiosa Royal Academy of Fine Arts de Antwerp, Bélgica, y que tienen o tuvieron importantes cargos creativos en marcas como Maison Margiela, Louis Vuitton, Balenciaga y Celine, mismo motivo por el cual es probable que quieran mantener su anonimato: la revolución viene desde adentro.

La primera colección de Vetements se lanzó en 2014, ocasión en la que Gvasalia aseguró que la manera en que el colectivo trabaja es absolutamente intuitiva, agregando que cada pieza se concibe de forma individual, con un desarrollo intencionadamente fugaz. “Si nos demoramos más de lo debido, desechamos la idea porque contradice la esencia del proyecto”. Un año más tarde, lanzaron su segunda colección ante la mirada expectante de la industria, sorprendida y enigmatizada por el hermetismo creativo que le rodeó. En 2015, Vetements materializó la trascendental importancia que tiene la vida real y cotidiana como fuente inagotable de inspiración creativa, utilizando la calle como referente medular y además poniendo en valor la manera real en que la ropa nace, muere y resucita. Toda esta colección celebraba a la perfección “lo fácil” y “lo auténtico”, no mediante esfuerzos trillados, sino con una acuciosa investigación en torno a la relación morfológica, sensorial e intelectual de la persona común y corriente con su vestimenta. Recursos ya explorados por otras marcas fueron empujados a la perfección, haciendo de las piezas más sencillas toda una obra de insospechada ingeniería. “A respect for real life” fue como Vogue la definió, haciendo entrever que de una u otra forma, Vetements había descifrado una pieza clave de la dirección evolutiva de la industria.

En este mismo contexto fue que nació, inesperadamente, una de las piezas que mejor explica la propuesta de Vetements, y que rápidamente se convertiría en el objeto más cotizado del verano europeo: la polera amarilla DHL. El 1 de octubre 2015, un modelo abrió la pasarela de Vetements en la semana de la moda de París, vestido con un par de pantalones brillantes, bototos Dr. Martens y una polera amarilla con el icónico logo de DHL, la multinacional de logística y distribución más grande del mundo. La semana siguiente, la pieza salió a la venta por 185 libras y al cabo de unas horas estaba completamente agotada. En seguida, la polera DHL se apoderó de las redes sociales, como también de las portadas de decenas de publicaciones impresas de moda y cultura internacional, suscitando toda clase de comentarios escépticos al respecto, entre ellos el titular del diario inglés Daily Mail que preguntaba: “Would you pay £185 for this shirt?”.

Con sólo unas pocas colecciones, lo que Vetements volvió a poner de moda fue, paradójicamente, la anti-moda: Una especie de caballo de Troya que viene a hackear a su propia industria desde adentro. ¿Un desfile de moda dedicado a la anti-moda? Así es. Después de todo, la contradicción es definitivamente un derecho fundamental, particularmente en la moda, que tiene la inusual habilidad de tomar incluso su más acérrimo opositor y hacerlo propio. El punk, sin ir más lejos, fue justamente un movimiento anti modal, anti sistemático, y en fin, anti todo, prontamente transformado, sin embargo, en una de las modas más impercederas de la historia, al igual que ocurriría más tarde con el grunge y más recientemente el normecore.

Muchos se preguntan si lo de Vetements es subversividad y desacato o simplemente burla, pero no hay respuestas oficiales al respecto. Al igual que lo hicieron Duchamp en 1917 con su Urinario, o Warhol con sus Cajas Brillo en 1964, Vetements parece entender que el éxito e impacto de su propuesta yace en su capacidad de provocación interna y externa, que en caso de ser exitosa podría catapultar al colectivo y transformarlo en el próximo gran movimiento cultural de este siglo.



CONCEPCIÓN COCHRANE BLAQUIER ES LA JETSÉTICA DISEÑADORA ARGENTINO-BRASILEÑA, HIJA DE DOLORES BLAQUIER Y LAIR COCHRANE, CUYO ESTILO PERSONAL Y DESLENGUADA SINCERIDAD LA HAN TRANSFORMADO EN UNA PODEROSA MARCA DE MÉRITO PROPIO DEL OTRO LADO DE LA CORDILLERA.


dirección creativa y producción IPC STUDIO fotos InÉs García Baltar maquillaje Sofia Rubinstein para Shoot Management pelo Walter Pampin para Estudio ID con productos Alfaparf Milano producción Rochi Garcia Torres para Civiles Network texto RICHARD SHARMAN agradecimientos hotel ALVEAR PALACE

Son las 12:00 pm de un día viernes en la ciudad de Buenos Aires, que vestida de jacinto para recibir la primavera, nunca fue menos furiosa. Desde la suite presidencial del Hotel Alvear Palace se ven las copas de los jacarandá en flor por toda Recoleta mientras los porteños entran y salen de las heladerías y cafés seis pisos más abajo, como de costumbre.

La noche anterior se inauguró el Roof Bar Alvear en lo que alguna vez fue la terraza del Hotel y donde, hace 3 años, nuestra entrevistada fue la primera y última persona en usar el espacio para celebrar su cumpleaños #30, un regalo del nieto de los dueños del icónico hotel, Saúl Sacca, para su amiga. Mientras esperamos, uno de los anfitriones del Alvear nos advierte que cree haberla visto hasta tarde en el evento, por lo que eso podría explicar su atraso.

Excéntrica, estrafalaria, y de una vitalidad galopante, mientras esperamos su llegada el equipo de producción nos advierte entre cuchicheos acerca de sus looks, su ropa y sus horarios. Momentos más tarde anuncian su llegada desde el primer piso, señalando que efectivamente viene cargada: trae dos enormes maletas de vestidos y accesorios, muchos de su propia autoría. La antecede un ronco vozarrón de tonada porteña y el sonido de los tacos más altos que haya visto la humanidad. Se abre la puerta y entra a paso decidido saludando a todo el mundo como si nos conociera de siempre y esta fuese su casa. Anteojos oscuros, jeans negros rajados y camisa blanca: su tenida típica y sus colores favoritos.

Su piel trae el bronceado de Mustique, de donde llegó hace un par de días, y por su sangre corren Brasil y Argentina con la misma fuerza. Eso sí, lo canchera lo trae por ambos lados; es una persona rítmica e histriónica que claramente sabe lo que quiere y cómo conseguirlo.

EL DESEMPAQUE

Concepción rápidamente se disculpa por la demora y comenzamos a desempacar su artillería. Cual Mary Poppins, sus maletas desenfundan decenas de vestidos de cola larga, chaquetas militares, pantalones vinílicos, sombreros de copa y platafórmicos zapatos de hasta 25 centímetros de alto los cuales, por cierto, no transa. “El único momento en que no uso zapatos altos, es para viajar”, confiesa con resignación. A propósito de viajes, el constante movimiento es algo que la caracteriza y que se ve plasmado en cada una de sus creaciones, tanto para su homónima marca propia, “By Concepción”, como para sus colaboraciones con importantes marcas internacionales. Desde Mónaco, donde es amiga de Pierre Casiraghi, a Grecia, donde es una más del clan Niarchos, y Nueva York, donde acaba de atender el matrimonio de su prima Nieves Zuberbühler con Julio Santo Domingo, la diseñadora porteña se mueve alrededor del mundo de fiesta en fiesta, coleccionando ropa única que suma a su eterna colección. Nos encontramos frente a una exótica mezcla latinoamericana de Iris Apfel y María Antonieta.

LOS JACARANDÁ ESTÁN A TOPE, ¿NO TE PARECE?

¿Buenos Aires te representa como ciudad?

Esta es mi casa, y en algún momento la elegí para instalarme y vivir. Tengo mucho de porteña, pero mi padre es brasileño, así que mi otra mitad está en Sao Paulo y Río, que me fascinan. Nací un lunes de carnaval, por lo que definitivamente soy una chica tropical, aunque me considero por sobre todo, una ciudadana del mundo. Eso sí, los jacarandá en Buenos Aires están a tope, ¿no te parece?

¿Lo que más te gusta es viajar?

Ríe, nos mira por sobre sus anteojos oscuros y dice: “Lo que a mí más me gusta, es pasarlo bien. Siento que nuestro paso por este mundo es tan efímero que intento hacer lo que me gusta y maximizar mi plenitud. Eso es algo re argentino: la “culpa cero”, no creo en el goce culposo. Siempre que pueda despertarme en la mañana y vivir en esplendor multisensorial, lo haré. Por eso viajo siempre que puedo, y tengo amigos en todos lados. Necesito movimiento para inspirarme.

Le preguntamos por la fiesta de anoche y confiesa que no fue. Le decimos que alguien dijo haberla visto, pero nos dice que se quedó preparando su ropa para la sesión. “Some things never change”, dice mirando sus maletas. “Crecí disfrazándome, metida entre baúles llenos de polillas, y voilá: mírenme un par de décadas más tarde. Soy capaz de pasarme horas frente al espejo disfrazándome para salir. Horas” reitera.

¿Dress to express or impress?

“BOTH”, responde sin titubear mirando al horizonte. “To express, sí, but if you impress, cuánto mejor”, agrega entre los anglicismos que tanto la caracterizan. “Para mí la moda es “lo que a uno le queda bien”. Cada cual tiene que estar cómodo cuando se mira al espejo, porque esa comodidad se transmite a quien te mira.

¿Provocación o complacencia?

Ninguno. No estoy pensando en el otro a la hora de vestirme, ni me importa mucho el efecto que mi ropa tenga sobre los demás. Si te gusta bien, si no… también. El goce de vestirme es mío.

¿Tu fijación por la moda, de dónde viene?

Probablemente de mi abuela. Somos una familia muy grande, de muchas mujeres. Mi madre Dolores tiene 7 hermanas, por cierto todas divinas. Mi abuela, Malena Nelson de Blaquier, quien está ad portas de los 100 años, siempre rompió esquemas y jamás le importó el qué dirán sino lo que ella sentía acerca de sí misma. Quedó viuda muy joven, y en vez de hacer el tradicional luto cerrado de no sé cuánto tiempo, rápidamente se emparejó con un tipo 20 años menor que ella, el mejor amigo de su hijo. Siempre marcó tendencias, y de seguro fue la primera it-girl de Argentina, antes que existiera el término. Mi abuelo, su marido, murió en el triángulo de las Bermudas; fue a Estados Unidos a comprar un avión, y a la vuelta desapareció. Es una historia muy trágica pero muy romántica: mi abuela se compró una casa en Nicaragua, desde donde se dedicó a buscarlo por más de un año.

Vienes de una familia muy importante en Argentina, con un legado muy fuerte a cuestas. ¿Has construido sobre ese legado, o te has alejado de él?

De todas maneras he construido sobre él. Creo que, sin quererlo, repito muchas cosas de mis antepasados, tanto lo bueno como lo malo. De todas formas agradezco mucho lo que me han dado y espero saber quedarme con lo bueno y aprender de lo malo.

Tu nombre, ¿te identifica?

Muchísimo. No tener personalidad con un nombre como Concepción, es imposible. Nunca hubo otra en el colegio ni en la universidad. Siempre fui la única, y eso inevitablemente te marca. Además es un nombre de importancia familiar. Le rinde tributo a la finca de mi familia materna, “La Concepción”, donde además fui concebida. Es un lugar muy importante para mi familia, y por ahí han pasado un sinfín de personajes incluyendo la Princesa Benedicta de Dinamarca, el Maharajá de Jaipur, los Kennedy, Henry Ford, Nelson Rockefeller y el Príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la Reina de Inglaterra.

¿Es cierto que tu abuela tuvo un romance con el Príncipe de Edimburgo?

Si acaso es cierto o no, sólo lo sabrán ellos. Es una de las muchas historias que guardará por siempre la finca.

Por parte de tu padre estás emparentada con el Almirante Lord Cochrane, quien lideró la independencia de Chile, Perú y Argentina junto a San Martín y O’Higgins. 

Así es, ese es otro personaje fascinante de mis antepasados, un prócer de origen escocés que incluso está enterrado en Westminster Abbey. La suya es una historia que vale la pena leer, ¡qué vida!

Terminando maquillaje y pelo pasamos a la habitación, donde está desplegada una milésima parte de su clóset, que aun así ocupa la mayor parte del espacio. Concepción comienza su ritual de vestimenta, que no deja de recordarnos a Kirsten Dunst en María Antonieta de Sofía Coppola. Cada vestido que saca evidencia su talento como diseñadora y el estilo maximalista por el cual se ha hecho conocida en Argentina. Aquí no sólo hay aristocracia, sino también meritocracia.

“No soporto el minimalismo”, dice mientras se agrega un quinto cinturón a la cintura y le abrocha una rosa a su insigne galera de 1800, destartalada y quién sabe con cuántas historias a cuestas. “Necesito todos mis accesorios para irlos probando y viendo con qué me siento más cómoda. Es un arte basado en la intuición. Hay días que prefiero una cosa, otros que prefiero otra”.

Alrededor de 20 cinturones de cuero con tachas variadas, dos pares de pantalones de látex que compró en un “sex shop re cheto” en Nueva York, ocho sombreros de distintos estilos, un tocado ceremonial indio, una tiara dorada, una variedad de arneses y hasta una fusta trenzada, son todas parte de su kit de viaje. Cada postura toma su tiempo, y Concepción es estricta en respetarlo. “Soy fanática irremediable de la ropa. Viajo siempre con 5 maletas, las cuales me demoro una semana o más en armar, me da igual pagar el sobrepeso, lo vale. No tolero que me apuren o opinen sobre mi equipaje. Viajar liviano, simplemente no es lo mío. A la hora de comprar, no tengo la adrenalina con la marca o la etiqueta. Me fascinan los mercados, las ventas de garaje. Soy fanática de lo único, del regateo y del hallazgo”.

Además de su atelier de alta costura donde atiende pedidos del mundo entero, últimamente se ha dedicado a hacer colecciones cápsula para distintas marcas. “Hice Prüne, Converse, De la Ostia, Rueda y una marca de anteojos italianos. Espero prontamente estar haciendo cosas para Chile, me encantaría trabajar para marcas y tiendas departamentales del otro lado de la cordillera”.

Trabajaste también en televisión. ¿Qué te pareció eso?

Hice Lucky Ladies, que me divirtió mucho. También fui jurado de una especie de Argentina’s got Talent, que fue toda una experiencia. Me encanta la TV. La gente me preguntaba con horror por qué haría esto, pero para mí la vida se trata de las historias que uno recolecta. Digo que sí a todo, porque prefiero hacer las cosas y equivocarme a no hacerlas.

Se prepara para las primeras fotos, sellando el look con unos anteojos oscuros, sin los cuales se rehúsa a ser fotografiada. Mientras se ajusta la galera, habla de Daphne Guiness y los Rolling Stones como sus referentes estéticos, además de su manía por usar perfumes de hombre. “Me gusta oler a macho”, dice riendo. Da un par de aplausos y se declara lista para comenzar. Pese a que le pedimos no subir fotos a su cuenta de Instagram, fiel a su personaje desobedece y sube no uno sino cuatro previews a su cuenta, que en segundos se llenan de likes y comentarios, entre los cuales destaca uno particularmente acertado:

¡Diosa!  ¡Nuestra Lady Gaga porteña!


foto Javier Álvarez  producción Mauricio Fredes y Nazareth Bastías pelo y Maquillaje Fernanda Acuña agradecimientos Hotel Isla Seca, Zapallar


Foto R.O.O.R   Producción Mauricio Fredes

 El lino es la primera fibra vegetal utilizada por la industria textil, remontándose a tiempos faraónicos. Debe utilizarse en combinación con otros textiles para evitar el “look crucero”, entendiendo su mayor debilidad: las arrugas. Cuando más se luce es al contrastarse con otros géneros que evidencian su singular textura.



dirección creativa y producción IPC STUDIO fotos ROCÍO AGUIRRE moda MARI MACKENNA Y GERRI KIMBER revocadora RAYEN PALACIOS maquillaje ROSARIO CARVALLO

Josefina Cisternas no se pierde entre el montón. En ningún montón. Dentro de las modelos no es una más, sino que tiene un look distintivo que oscila entre belleza, inocencia y misterio, y comparada con otras jóvenes de su edad (23), parece tener bastante clara la película, con un disco y un emprendimiento a punto de salir del horno. A los 15 años ganó Elite Model, pero mucho antes, a los seis, se instaló junto a su familia en Estados Unidos, donde siempre estuvo rodeada de un potente ambiente musical. Hoy está del todo instalada en Chile, mientras que su familia sigue en Estados Unidos. “¿Desde cuándo cantas?  Le preguntamos entre tomas, a lo que responde, en tono de pregunta: “Desde siempre”. Socráticamente, le pedimos que nos cante algo, y en lugar del típico ‘ay no, que plancha’ sonríe y rápidamente entona “Rolling in the Deep” de la sufrida pero brillante británica, Adele. Tal como sospechábamos, su voz tampoco se pierde en el montón: dulce, pero con dejos de picardía. Le preguntamos si el disco de seis canciones en el que ha estado trabajando se asemeja a la sufrida Adele, y rápidamente aclara que no. “Es mucho más Ellie Goulding. Electropop”. Para dejarnos en claro que no estamos frente a una Adele, cierra los ojos y entona “Habits” de Tove Lo. Nadie la interrumpe sino hasta que termina, y por supuesto saca aplausos.