Cumplió 52 años el pasado 20 de junio, pero a pesar del paso del tiempo, se ve mejor que nunca. Nicole Kidman llega radiante a nuestra entrevista en el Hotel Four Seasons de Beverly Hills, para conversar acerca de su vida y de la segunda temporada de “Big Little Lies”, la serie de HBO que ha arrasado y que le significó a la actriz australiana un Globo de Oro, un premio Emmy y numerosos otros galardones. Incluso muy de cerca no representa su edad; ella misma reconoce que durante varios años se puso demasiado botox, pero explica que ahora, sólo lo usa de vez en cuando, ya que entorpecía su actuación al no poder mostrar sus emociones adecuadamente. Enfatiza que hoy, casada por segunda vez con el cantante australiano Keith Urban y madre de dos hijas, Sunday Rose de 12 y Faith Margaret de ocho, no podría ser más feliz. La familia vive en Nashville, centro de la música country en EE.UU., donde trabaja su marido, y parte del tiempo en Australia, donde visitan a sus respectivas familias.Muy elegante como de costumbre, simpática y abierta, no tiene problemas para contestar nuestras preguntas, salvo cuando se toca el tema de su primer marido, Tom Cruise. 

¿Cómo describirías la trama y la evolución de tu personaje en la segunda temporada de “Big Little Lies”?

Estos nuevos episodios giran en torno a la sanación. Existe un enorme dolor y Celeste aún guarda secretos. Para mí fue muy importante entender cómo la interpretaría, porque cuando se trata de abuso generalmente se dan patrones,  lo que hace necesario elegir cómo se romperán, cómo lograr salirse de ellos. Ahora Celeste es una viuda, madre de dos pequeños niños, y a pesar del abuso que sufrió aún se siente ligada a su ex marido, Perry. Y es entonces cuando entra en escena Meryl (Streep), interpretando a su suegra y se produce una dinámica fantástica entre  ambas, cada una navegando sus respectivas penas. Esta segunda parte gira en torno de nuestras familias y cómo logramos sobreponernos al trauma. Cuando comenzamos a grabar Big Little Lies, pensaron que sería un drama acerca de un grupo de madres que tienen hijos en kindergarten, un show para mujeres que no interesaría a los hombres, pero se equivocaron. Tuvo una excelente acogida con todo tipo de publico.

¿Cómo ha sido trabajar con Meryl Streep?

Conozco a Meryl desde hace muchos años. Lo increíble es que ella ni siquiera leyó el guion, firmó el contrato porque quería apoyarnos. Y en el momento que lo hizo, nos dio la luz verde para hacer una segunda temporada, fue noticia mundial que ella integraría el elenco. Me llamó para felicitarnos cuando ganamos el Globo de Oro, y entonces nació la idea de una segunda temporada. Como actriz, llega al set y no hay nadie mejor. Digo que es la reina porque realmente lo es. Cuando se presenta, ya esta maquillada, se sabe todos sus textos totalmente preparada, sin darse aires, completamente lista para trabajar. Pero al final de la jornada, nos decía como si nada, “ahora las invito a comernos algo  y tomarnos un cafecito”. ¡Tiene un disciplina increíble!

Has afirmado que “Big Little Lies” es como una película  de 7 capítulos. Crees que la TV terminará desplazando al cine? 

Soy actriz y productora, agradecida de la posibilidad que se cuenten tus historias ya sea en cine o TV. Ahora, estoy haciendo una serie para Amazon titulada “Expatriates” y tengo más proyectos con ellos. Gracias al streaming, actualmente  existen muchas más oportunidades para nosotros los actores.  Pero amo el cine y la oportunidad de poder sentarme en un teatro junto a otras personas compartiendo la experiencia. Comencé a arrancarme del colegio desde que tenía 14 años para ir al cine. Pero, al mismo tiempo, me encanta sentarme cómodamente en mi sofá, ver  TV, disfrutar con las series más populares. Creo que tanto  el cine como la TV continuaran durante mucho tiempo más.

Kidman en la segunda temporada de Big Little Lies, donde comparte protagonismo con el conflictivo y desagradable personaje interpretado por Meryl Streep.

¿Cómo se dio la relación de todas ustedes fuera de la pantalla? (Integran el elenco Reese Witherspoon, Laura Dern, Shailene Woodley y Zoe Kravitz, aparte de Nicole.)

Si acaso sientes una vibración de amistad y de un lazo profundo viendo la serie, se trata de algo real y auténtico, porque lo mismo se dio entre nosotras en la realidad. Ocurrió naturalmente. Somos de edades diferentes, como Zoe y Shailene, algunas casadas y otras no, algunas con hijos y otras, pero no logramos crear este lazo súper sólido que pulsa desde la pantalla.  Nunca había pasado tanto tiempo junto a mujeres tan creativas y es muy excitante porque además todas estamos evolucionando. Hicimos la temporada 2 porque el publico la pidió. Junto a Reese,  ya que ambas somos las productoras de la serie, decidimos continuar.  Y ahora espero que estemos a la altura de las expectativas.

¿Cómo describirías a las mujeres versus los hombres en “Big Little Lies”?

Es muy interesante como el guionista David E. Kelly escribe los caracteres femeninos y los masculinos. Describe muy bien a ambos. Tiene hombres impulsados por la testosterona y otros que son metrosexuales. Y también hombres abusivos. Ve todas las facetas. Es capaz de acceder tanto a la voz femenina como masculina. Y nosotras como mujeres contribuimos con nuestras ideas.

Luego de interpretar distintos tipos de mujeres: Virginia Wolf, pasando por “Ojos bien cerrados”, Moulin Rouge o Dogville de Lars Von Trier. ¿Piensas alguna vez no debo hacer este papel?

No puedo interpretar a un personaje que le pega o que abusa de un niño. Cuando hice Los Otros, en el guion original habían escenas de la protagonista pegándole a un niño y casi dejo el proyecto. Finalmente cambiaron el contenido y mostraron a la protagonista realizando sus actos, inspirada por amor. Fue entonces cuando acepte.

Almas gemelas 

Nicole Kidman y su ex marido Tom Cruise en una escena de la película “Ojos Bien Cerrados”, la última entrega del maestro Stanley Kubrick.

Moulin Roge, 2001.

Se nota que tienes un matrimonio feliz. ¿Cómo describirías a tu marido?

Como una persona  genuina, muy considerado, auténtico. Soy su mayor fan. Tuve mucha suerte de haberlo conocido, es el amor de mi vida.

¿Te ha escrito canciones?

Varias. Pero no te voy a decir cuáles, pregúntaselo a él.

Tu cantas muy bien. ¿Te gustaría compartir el escenario con Keith?

Lo hemos hecho en eventos de caridad. Pero no sé si lo haría profesionalmente, soy demasiado tímida y él es demasiado buen cantante, no necesita que yo le baje el volumen.

A raíz de American Idol, tu marido multiplicó sus admiradoras. ¿Eres celosa?

He estado casada con otro hombre muy famoso (Tom Cruise), por lo que estoy acostumbrada a esta dinámica, no estoy preocupada.  Apoyo a Keith 100%.  Lo mejor de un amor verdadero es que uno se siente incluso más feliz que la otra persona, cuando lo ves conseguir lo que desea. Eso es parte del amor incondicional y sucede también con nuestras hijas. Cuando se está en un buen matrimonio, se celebran los logros de la pareja.

Después de caracterizar a una mujer abusada en “Big Little Lies”, te enamoraste incluso más de tu marido?

No sé si podría hacer algo sin él, con su apoyo y sus brazos abiertos recibiéndome. Keith ha visto todos los episodios, porque también me apoya como productora. Recuerdo la primera vez que los vio me comentó, “será un hit, estoy completamente adicto a la serie”. Y yo no lo podía creer. La veíamos juntos. Él es muy ocupado, pero se hacía el tiempo para verla conmigo porque sabe lo que significa para mí. Ahora está haciendo lo mismo con la segunda parte, y me asegura que es fantástica. Y realmente me apoya, tengo un compañero opuesto al marido abusador que se vio en el show.

¿Crees que a Keith le gustaría actuar?

No sé. Ahora está preparando su próximo álbum, por lo que tenemos mucha música en casa, toca de oído, no lee música, siempre está componiendo, ese es su mundo, y no sé si le interesaría saltar a otra área, porque la música lo consume, es su gran pasión.

¿Cómo fue para ti ser mamá por segunda vez?

¿Te aconsejo tu hermana?

Antonia tiene 6 hijos como una buena chica católica. Ella siempre me aconseja, hablamos por teléfono todo el tiempo y tiene respuestas, porque cuando eres madre de muchos hijos, estás en contacto con todo tipo de personalidades. Es una fuente de conocimiento y de inspiración para mí. Y aunque yo soy la hermana mayor, parece que fuera al revés. Mis dos hijas son maravillosas, tengo que tocar madera, me emociono mucho al hablar de ellas, quizá porque tengo 52 años. Me voy a poner a llorar y me vas a tomar una foto llorando, se venden muy bien.

Mencionas tu edad a menudo. ¿Notas algunos cambios ?

Me siento un poco más cansada y sufro un poco más de achaques, pero encuentro espectacular tener dos hijas pequeñas a esta edad, aunque debo confesar que  ya no tengo la estamina que tenía a los 20.

¿Los 50 son mejores de lo que esperabas?

Mejores, aunque al mismo tiempo estoy lidiando con mi madre que está en los 70, consciente de su mortalidad. Por lo que existe dolor, es agridulce, porque todos sabemos hacia donde vamos, pero a medida que envejeces y estás cada vez más cerca del fin,  sientes todas estas emociones. 

Tú tienes dos hijos mayores que adoptaron con Tom Cruise. ¿Estás en contacto con ellos?

Continuaré haciendo lo que he hecho desde que nos divorciamos, que es no hablar de éste tema, por respeto a todas las partes involucradas. Probablemente nunca lo haré. Solo diré que mi trabajo como madre es sentir un amor incondicional por mis hijos. Ahora estoy enfocada en mis pequeñas, la menor de ocho  y la mayor de doce años. Estaba en mis veinte cuando adoptamos a Bella y a Connor. Ahora con Sunday y Faith la experiencia es totalmente distinta. Mi mamá tiene 10 nietos con dos hijas, es mucho.

Fashionista

Me imagino que tienes mucha ropa.

Colecciono ropa vintage, siempre lo he hecho. Comencé  a interesarme en la ropa gracias a mi mamá, porque ella era una costurera y cosía maravillosamente. Desde que yo era pequeña íbamos a tiendas vintage, donde ella se inspiraba.

¿Qué estilo prefieres en tus casas?

Mis casas son aptas para que vivan niños y muy sencillas. No me gusta mucho amontonamiento, mi estilo no es para la revista Architectural Digest. Además me gusta mi privacidad y quiero guardar ese espacio sólo para nosotros. Pero te diré que nuestro hogar en Nashville, es un lugar muy sereno y armónico. Tenemos otra casa en Australia de estilo colonial, para mí y para Keith es un lugar muy importante, porque refleja nuestras raíces, nuestra historia. Y aparte de esta casa tenemos un campo donde plantamos vegetales orgánicos, tenemos muchos arboles, ganado, alpacas y pollos. La casa es muy parecida a la que aparece en la película Australia.

Viviendo en Nashville y en el campo en Australia, ¿cómo es tu relación con la Naturaleza? ¿Te preocupa el calentamiento global?

Es interesante, porque la generación de Bella y Connor, son los que nos están educando a nosotros, ellos  tienen una profunda conciencia del medio ambiente. Decidimos vivir en Nashville porque a mí me gusta la naturaleza y por la profesión de Keith. Nos encanta salir a caminar, hacemos hiking, montamos a caballo; me fascina la vida rural, el campo es donde me siento mejor, no me gusta la ciudad.

¿Dónde caminan?

Nuestra casa queda muy cerca de un parque nacional. El jardín no es grande, pero nuestro campo es bastante extenso en Australia. Lo bueno de Nashville, es que en 15 minutos puedes estar haciendo hiking en los bosques. 

Aparte de caminar, ¿Qué otras actividades te gustan?

Me encanta el hockey sobre el hielo, soy fan de los Predators y me fascina ir a escuchar a Keith, sobretodo cuando el hace presentaciones sorpresa. Tenemos una conexión enorme gracias a la música.

¿Cómo se organizan entre Nashville y Australia?

Acepto trabajar cuando mis hijos no me necesitan con sus actividades escolares. Por ejemplo, recién rechacé hacer una película importante porque coincidía con el inicio del año escolar de mi hija mayor. A mis hijas les encanta visitarme en el set, allí hacen sus tareas y a veces, les contratamos tutores, pero tratamos que no falten al colegio. Y en las vacaciones de verano, regresamos a Australia por el mayor tiempo posible, donde ven a su abuela que ya tiene problemas para viajar. También nos reunimos para navidad. Con mi hermana somos muy, muy unidas, lo mismo nuestras familias. Antonia se acaba de titular de abogada a los 49 años y tiene seis hijos, nunca es demasiado.

Sabemos que participas en obras de beneficencia…

Soy integrante de la comisión UNIFEM de las Naciones Unidas, que lucha contra la violencia femenina. También ayudo a recaudar fondos para luchar contra el cáncer femenino de mamas y ovárico, y apoyo a un hospital australiano que acoge niños con cáncer.

¿Cómo ves el futuro?

Intelectual y emocionalmente hablando, anhelo vivir una vida plena, sentir cada vez más compasión, más bondad, entender mejor al mundo y ojalá hacer cosas que sean relevantes. Todo esto no lo entendía cuando era una adolescente, ni cuando tenia 20 o 30. Ahora estoy ansiosa de descubrir cómo será mi vida después de los 50, ya que existe esta maravilla de saber que la edad va unida a un mayor conocimiento.

¿Ya lo has logrado?

En parte, ya que por fin sé quién soy, antes quizá escondía algunas cosas que no deseaba que supiera la gente, pero ahora digo, “soy quien soy y si no te gusta, perfecto”.

¿Como te describirías?

Como una introvertida por naturaleza, tranquila, alguien que prefiere quedarse en casa. Soy muy sensible, por lo que mi capacidad para enfrentarme a mucho stress o toxicidad es nula y hace que me retire de lugares o me aparte de personas así. Al llegar a casa, abrazo a mis hijos y a Keith, lo que siempre nos mantendrá conectados.

Aparte de tu familia, ¿Quién te mantiene tan aterrizada?

Tengo un grupo de amigas que han estado en mi vida desde que yo cumplí tres años. Siempre están allí para mí. Me dan ganas de llorar a raíz de la gratitud que siento por ellas.

¿Cómo te relajas y cuándo te sientes mas cómoda?

Me relajo meditando y rezando, y me siento mas cómoda  junto a  Keith. Cuando tienes a un compañero a tu lado, alguien con el cual puedes conversar, alguien que te ama y a quien amas,  lo equilibra todo. Antes de conocerlo, me asustaba más. Y ahora, me siento protegida, gracias a este gran amigo,  mi  pareja y mi amante. SML


CONSTANZA HAGEMANN Y NICOLÁS VALDÉS


SON LOS ARQUITECTOS TRAS EL PROYECTO LEGUÍA RIESCO, UN EDIFICIO RESIDENCIAL QUE A FINES DE ESTE AÑO INAUGURARÁ EN EL GOLF Y QUE FUE CONCEBIDO LUEGO DE QUE ESTA DUPLA -QUE VIVIÓ AHÍ VARIOS AÑOS-, DECIDIERA TOMAR LOS ELEMENTOS DEL BARRIO COMO PRIORIDAD, RESPETANDO LAS CONDICIONES Y CUALIDADES DEL SECTOR.

En 2009 Constanza Hagemann y Nicolás Valdés formaron Panorama Arquitectos.
Juntos trabajan en la fase creativa y en el contacto con los clientes. Después, cada uno toma roles más específicos. 

Están casados, tienen tres hijos y son socios en Panorama Arquitectos, estudio que formaron en 2009 y a través del que han hecho diferentes proyectos industriales y residenciales que han sido reconocidos en Chile y en distintos medios internacionales especializados en el rubro. Su visión de la arquitectura es enfrentar cada proyecto replanteándose la forma de abordarlo, pensando las cosas de manera diferente a la común, buscándoles el otro lado. “Nos da sentido el tratar de buscar nuevas respuestas. La arquitectura nos hace sentido por eso, porque creemos que es una herramienta para resolver necesidades, pero todos tenemos necesidades y gustos distintos entonces si vas multiplicando ese factor, hay alternativas y espacios para proponer. No nos gusta lo simple, nos gusta lo complicado para tratar de dar soluciones simples”, dice Nicolás. Después de vivir unos años en Londres -donde Constanza hizo el programa de postgrado DRL en la Architectural Association y Nicolás trabajó en la oficina KPF Architects-, llegaron a vivir a Santiago, a un edificio de los años 50, de 17 pisos, que cubría la esquina de Augusto Leguía y Presidente Riesco en El Golf. Viviendo ahí tuvieron que acostumbrarse a los tacos propios del sector, que a diario se hace aún menos amigable por el constante cambio de tráfico de Presidente Riesco. Y conocieron también desde adentro la vida de barrio, dada principalmente por las áreas verdes, restaurantes y el movimiento que entrega un sector de oficinas. No fue raro entonces empezar a recibir ofertas de inmobiliarias que querían emplazar en ese lugar un edificio nuevo y con mayor capacidad. Pero como siempre pasa, esas propuestas se iban cayendo una a una y no llegaban a concretizarse. “Siempre había alguien que no quería vender, entonces era muy difícil armar al paño. En un minuto estábamos en la recta final, pero el proyecto se cayó por el lado de la inmobiliaria. Con la Coty nos sentíamos huérfanos, porque habíamos hecho un trato con esa inmobiliaria de incluso participar un poco en la arquitectura del nuevo edificio. Quedamos en el vacío y nos dimos cuenta de que era un valor ser propietarios y que todos quienes vivían ahí nos conocieran. Juntamos a los vecinos y nos pusimos de acuerdo en los precios de venta para empezar a armar la planilla. Los vecinos tenían una alianza con nosotros, y como a todos se nos había caído la venta en algún momento, nosotros de alguna manera los ayudamos a solucionar el problema”, dice Constanza. El proceso fue largo y fueron ellos mismos incluso los que ayudaron a que algunos de los vecinos encontraran dónde vivir si la idea resultaba. Y resultó. Después de tocar varias puertas, fue la inmobiliaria Indesa la que les compró el paño en el que desde un año se está construyendo Riesco Leguía, un edificio de 15 pisos cuya arquitectura está a cargo de Nicolás y Constanza y que fue concebida desde sus inicios por dos cabezas que conocen desde adentro el funcionamiento y la lógica del lugar. “Para nosotros la vida urbana que hay acá es súper importante, por eso, por ejemplo, dejamos la esquina despejada. El edificio no tiene rejas, es abierto a la ciudad. Tiene jardines en el primer piso y se accede por Presidente Riesco pero hay un acceso interior por Augusto Leguía para que te dejen en el lobby. Tomamos en cuenta las condiciones urbanas que nosotros conocíamos por haber vivido ahí y las que creíamos que el edificio se tenía que hacer cargo. La idea es facilitar la vida y prescindir del auto”, dice Constanza.

El proyecto surge básicamente con la idea de reconocer todo el barrio como un atractivo metropolitano de vista. Por eso, no tiene un frente y un atrás, hay plantas con vista al cerro San Luis, otras al San Cristóbal y Costanera Center, y otras miran hacia el hotel W y la Plaza Perú. Todas las vistas son abiertas, con ventanales de piso a suelo completos, y con los muros imprescindibles para mantener la estructura en pie. “Así como en la fachada de otras construcciones hay un juego con las ventanas, acá el juego es con los muros. Todo es abierto, salvo esta estructura que le da identidad y carácter al edificio con un propósito netamente estructural. Nos gusta eso de mostrar la estructura y que de alguna manera eso termine siendo lo importante”, dice Nicolás. Pensado para personas que trabajan y viven en el barrio, Riesco Leguía tendrá 36 departamentos de entre 95 y 110 metros cuadrados -y con opciones de una o dos piezas-, todos son con living, comedor y cocina integrados, baño de visitas y terraza grande. En el piso de arriba, una enorme piscina común que mira al cerro San Luis y El Plomo, y un lounge con cocina, mesa de living y una parrilla que mira hacia Santiago sur. Además, el primer piso tendrá estudios para quienes quieran usarlos de oficina que dan a un patio inglés abierto. Nada de estacionamiento a la vista -todos estarán a partir del piso -1-, y en el primer piso será protagonista un jardín pensado en base a las diferentes estaciones del año que se complementará con esculturas a cargo de Benjamín Ossa y Javier Toro Blum. 

Todos los departamentos son distintos y ninguno se carga en orientación. Son plantas invertidas en las que el cliente podrá elegir la orientación que más le guste. “Otra cosa interesante es que cuando la gente vea el edificio terminado y habitado, se va a dar cuenta de que hay una cosa inesperada, porque no hay elementos como el tamaño de las ventanas que te hacen reconocer ciertos espacios de un edificio. Tratamos el proyecto como algo más unitario, dejando los recintos a la vista. El edificio es súper transparente, es todo abierto. Creemos que la seguridad está dada en la medida en que muestras más, en que haya más apertura. Creemos que los espacios encerrados te llevan a encerrarte y aquí quisimos proponer lo contrario, abrirnos para no perder el contacto con el de al lado, para hacer vida de barrio. Insistir. Es como el vecino mala onda que no te saluda. Salúdalo e insiste hasta que te salude. Aquí es lo mismo, porque si no, uno se encapsula”, dice Constanza.



Brillando por dentro

HAY ALGO EN LEONARDO FARKAS QUE PARA NOSOTROS LOS CHILENOS, ACOSTUMBRADOS AL LOW PROFILE, ACHICADOS, CONSERVADORES, RESERVADOS, AUSTEROS, NOS PUEDE PARECER CASI IMPÚDICO. Y ES QUE ES TANTO EL BRILLO, LOS BILLETES ONDEANDO EN LA MANO, LOS RISITOS FLOTANDO EN EL AIRE, LA SONRISA FLUORESCENTE, QUE PARECE QUE UNA BOLA DE ESPEJOS OCHENTERA HUBIESE QUEDADO GIRANDO SIN PARAR SOBRE SU CABEZA.


Texto Pablo Mackenna Foto Mat Mondaca

Pero todas esas luces se desvanecen al oírlo. Pasan los minutos y el artificio desaparece. Fade out, diría él, en uno de los cientos de giros americanos que sazonan su lenguaje. Algo muta, ya no se te hace tan extraño, se vuelve llano y surge un ser extremadamente sensible y de convicciones. Sí. ¡concha, este huevón es de verdad!, me pilló diciéndome con ganas de abrazarlo. Brillante Farkas, qué duda cabe. Pero de verdad les digo, este buen hombre, brilla por dentro.

Es difícil concentrarse bajo el fulgor de la inmensa lámpara de lágrimas multicolores que se suspende sobre nuestras cabezas, hecha cristal por cristal por encargo en algún taller de Murano. Una de las tantas joyas de la corona. Una lámpara de lágrimas que paradojalmente en su estallido arcoiris, sonríe. Al igual que leonardo Farkas, que perfectamente trajeado y enjoyado -yo me visto así para mí, aunque no vaya a ningún lado me explicara más tarde- con total amabilidad luego de ofrecer café y deliciosos panecillos, me mira fijamente y dice: Shoot.

Continue reading →


Reina Sur

LA CASA EN COLINA DEL BANQUETERO JUAN PABLO JOHNSON ES UN PROCESO, NO UN RESULTADO. POR LO MISMO ES QUE SU DUEÑO SE REFIERE AL ESPACIO COMO UNA CREACIÓN EN CONSTANTE EVOLUCIÓN, CUYA GÉNESIS ES INTUITIVA Y DE RITMO PROPIO. ES UNA CASA DE DIFÍCIL DEFINICIÓN, INCLUSO PARA SU DUEÑO, QUIEN LA OCUPA RELIGIOSAMENTE DE JUEVES A SÁBADO HACE 27 AÑOS Y DONDE SE HACEN ADEMÁS, LOS MEJORES EVENTOS DE SANTIAGO. EN UN ESFUERZO POR DEFINIRLA TIRAMOS AL AIRE DESCRIPTORES COMO “ECLÉCTICO”, “ORGÁNICO”, Y OTROS SIMILARES, PERO LO CIERTO ES QUE TODOS LE QUEDAN CORTOS.


Texto Richard Sharman Foto Vicente García Mekis

Reina Sur es el nombre de esta casona de más de 200 años, convenientemente ubicada a sólo media hora de Santiago. Las dos palabras de su nombre le vienen como anillo al dedo a su acampada sencillez, cuyos colores desgastados rinden tributo tanto al paso del tiempo como al campo chileno, quienes le acompañan perpetuamente. Es una casa siempre abierta a amigos, llena de plantas y colores que invitan no a la contemplación sino al uso, como actores sobre un gran escenario. Cada pieza tiene una historia, y absolutamente todo lo que hay en la casa, se usa. “No me interesa que la casa sea de catálogo, sino que la gente se sienta bienvenida, la use y participe de sus espacios. Es una casa para vivir, para celebrar”.

Tras pasear por sus largos pasillos e inusuales espacios, nos queda claro que la Reina Sur y su dueño comparten, por sobre todo, una característica medular: la generosidad.