TODOS PODEMOS COMETER ERRORES Y, DESAFORTUNADAMENTE, SIEMPRE EXISTIRÁN EVIDENCIAS FOTOGRÁFICAS EN NUESTRA CONTRA.

AFORTUNADAMENTE EXISTE UN DECÁLOGO NO ESCRITO DE LAS COSAS QUE SIMPLEMENTE NO PUEDEN USARSE.


LA BARBA SIN BIGOTE

La barba enmarca la cara y, en la mayoría de los hombres, bien cuidada, se ve bien. No obstante, hay aquí un binomio que más vale respetar: la barba va con el bigote, no existe por sí sola. El look Abraham Lincoln no va a volver.

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RESPETAR LAS TALLAS

Los pitillos parecen haber llegado para quedarse. A muchos les gustan, pero a muchos no les quedan bien. No hay nada de qué avergonzarse, muy por el contrario, las piernas gruesas suelen ser más atractivas que las cañuelas flacas. Lo que sí: el pitillo y otras piezas ajustadas no son para todos los cuerpos. Es clave conocer la talla de cada cual, buscar cortes adecuados, y ya.

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BASTA DE ABUSOS PERFUME Y GEL

• Todo bien con mantener el pelo, pero hay una delgada línea entre mantener y ser Johnny Bravo. En el uso de productos capilares, menos es más.

• El olfato es clave, en especial en una primera cita y más aún si fue exitosa. Los olores se impregnan, desconcentran e incluso asquean. En esto la gente es bastante quisquillosa, por lo que sugerimos evitar a toda costa el exceso de perfume: un click, dos a lo más, pero no una tina de perfume. Nuevamente, menos es más.

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EL TEMIDO POLAR

El polar debiese ser usado, como lo dice su nombre, en climas extremos: la montaña, el polo norte, cabalgando por Islandia o esperando ver la Aurora Boreal. ¿Abriga? Sí, claro que abriga, pero hay tantas otras opciones, tanto más elegantes, que también abrigan: cashmere, lana merino, alpaca, algodón, y la lista sigue. Dejemos el polar para el día que subamos el Aconcagua.

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CALZONCILLOS

Los calzoncillos dicen mucho de quien los usa. Es por eso que, no porque no se vean, pueden ser ignorados. Las mujeres coinciden que “el momento del calzoncillo” (hemos investigado) puede ser el más mata pasiones o, muy por el contrario, el matchpoint de una cita. Y ojo que lo comentan con todas sus amigas, así que piensen bien si quieren ser el hombre del bóxer ajustado de algodón, el del bóxer suelto con dibujos o el del calzoncillo de abuelo con el elástico vencido… Santiago es muy chico.

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PANTALÓN PATA DE ACORDEÓN

Los calzoncillos dicen mucho de quien los usa. Es por eso que, no porque no se vean, pueden ser ignorados. Las mujeres coinciden que “el momento del calzoncillo” (hemos investigado) puede ser el más mata pasiones o, muy por el contrario, el matchpoint de una cita. Y ojo que lo comentan con todas sus amigas, así que piensen bien si quieren ser el hombre del bóxer ajustado de algodón, el del bóxer suelto con dibujos o el del calzoncillo de abuelo con el elástico vencido… Santiago es muy chico.

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ZAPATO PUNTA CUADRADA CAFÉ

Salgamos a caminar por cualquier parte de Santiago y nos toparemos con más zapatos de punta cuadrada café que perros callejeros, otra horripilante pandemia de la que nadie quiere hablar. Aquí, la respuesta no es que sean cómodos, porque no lo son. A la hoguera.

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CROCS

No nos digan que las usan para la playa o el lago. La respuesta sigue siendo NO. Lo que alguna vez fue sinónimo de elegancia (Croc=crocodile), es ahora sinónimo del zapato más feo del mundo, que de una u otra manera ha logrado infiltrarse en las casas de millones de personas alrededor del mundo. Huyan.

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LOS ZAPATOS DE TREKKING 

CONTEXTO: palabra clave a la hora de vestirse. No se trata de borrar el sello personal de cada uno, sino de tener una pizca de tino. Los zapatos de trekking son, como bien lo dice su nombre, para hacer trekking. No para salir a bailar, ni para ir a una comida, ni para nada que no sea… trekking. Pastelero a sus pasteles, súper simple.



Contar con cierto conocimientos financieros pareciera ser un privilegio de pocos. Y muchos son los que están entregados de alguna u otra manera a las instituciones que proveen instrumentos financieros. Esto no debiera ser así. La educación financiera trae múltiples beneficios, tanto directos como tomar buenas decisiones financieras, como indirectos como vivir una vida tranquila sin ser esclavo de las cuentas y de los créditos. La educación financiera no debiera ser un privilegio, sino que debiera ser parte de nuestro conocimiento general. Esto no sólo le hace bien a los usuarios financieros, sino también al sistema financiero. No sólo lo hace más estable, sino también lo hace más legítimo.

Es por esa visión que la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) ha desarrollado por segundo año consecutivo “El mes de la Educación Financiera” en octubre. Y el resultado, en términos de participación y alcance de las diferentes iniciativas, superó con creces la anterior edición. Tanto en el número de entidades públicas y privadas que se hicieron parte activamente en las diferentes actividades como por el número de personas que, en diferentes modalidades, se involucraron. Por ejemplo, las actividades implementadas por la SBIF durante octubre en diferentes colegios comprendió a más de tres mil estudiantes y con un alcance nacional. Por otra parte, el corazón dentro de las múltiples actividades, que es la Feria de la Educación Financiera, fue ampliamente visitada, especialmente por jóvenes y adultos mayores. Hay interés. Hay necesidad.

Es una buena noticia que demuestra que progresivamente las personas y diferentes instituciones del mundo público y privado están tomando conciencia y asumiendo un papel activo. En el contexto de estas actividades, las personas aprovecharon de informarse, que es el primer paso para transformarse en un sujeto activo y no pasivo en sus relaciones con el sistema financiero. Y tanto organizaciones públicas como privadas están entendiendo la necesidad de coordinación frente a sus diversas acciones. El desafío es integrar los diferentes esfuerzos públicos a fin de ganar en eficiencia dadas las particulares visiones y mandatos institucionales. Para la industria, diversa también, ya que participaron bancos, cajas de compensación, cooperativas y aso-ciaciones gremiales, fue una oportunidad para relevar los distintos esfuerzos que realizan no solamente enfocada en sus clientes sino con un alcance mucho más amplio. El énfasis tiene que estar dirigido a la responsabilidad social empresarial de verdad.


LA POTESTAD SANCIONADORA DE LA ADMINISTRACIÓN junto con la potestad penal son manifestaciones del ius puniendi del Estado. Sin perjuicio de que ambos instrumentos tienen notables similitudes y convergencias, es de suma importancia distinguir con claridad sus diferencias, de manera que el Estado pueda aplicarlos en forma coordinada y complementaria.Tal como lo ha señalado el Tribunal Constitucional, los principios y garantías penales pueden aplicarse -con matices- al ámbito de la potestad sancionadora administrativa. La aplicación del derecho administrativo sancionador en materia ambiental es reciente en nuestro país. El año 2010 se modificó el marco legal institucional chileno, creando la Superintendencia del Medio Ambiente entregándole la misión de fiscalizar los principales instrumentos de gestión ambiental que contempla nuestra legislación y de castigar sus incumplimientos. Es poco el tiempo transcurrido como para sostener que exista ya una consolidación de criterios y jurisprudencia sobre los distintos aspectos relacionados con la sanción ambiental. En efecto, cuestiones tales como la determinación de las circunstancias que permiten establecer la sanción administrativa específica para cada caso, la aplicabilidad del concurso infraccional –respecto de la cual no ha habido todavía un pronunciamiento del máximo tribunal del país- o el alcance que ha de tener el estándar de fundamentación de las multas que aplica la Superintendencia, son todas materias que están viviendo un proceso natural de debate a nivel tanto doctrinario como judicial. Ahora bien, en medio de este proceso de maduración al que asistimos del derecho administrativo sancionador en materia ambiental, emerge el debate inevitable acerca de la tipificación de los delitos ambientales en Chile. Este debate debe ser conducido en forma prudente pero meticulosa con el objeto de no caer en inconsistencias o redundancias legislativas. Lo que se busca es fortalecer el marco legal e institucional ambiental en Chile, no debilitarlo. Esta Superintendencia es partidaria de la tipificación de los delitos ambientales en nuestro país. Hemos visto casos en que el desparpajo y la irreverencia de algunos titulares frente a la ley es de tal magnitud que la sanción administrativa simplemente queda corta. En ese contexto, el derecho penal ambiental debe entrar a cumplir una función. Pero dicha función debe reservarse para las conductas más graves y aplicarse cuando la tutela administrativa no resulte ser suficiente. Es decir, allí donde la sola intervención administrativa no garantiza la tutela jurídica se crea un espacio que permite y requiere de la intervención penal. Tal intervención del derecho penal debe dirigirse, por lo tanto, a aquellos casos donde se constaten efectos graves sobre el medio ambiente o la salud de las personas y donde el causante de estos efectos se resista persistentemente a cumplir con la legislación ambiental. En esos casos -de los cuales hemos conocido algunos en la Superintendencia- parece del todo apropiado aplicar el derecho penal, en su calidad de instrumento de ultima ratio. El análisis de las diferencias y similitudes, y de la complementación de ambos tipos de responsabilidades, es entonces del todo necesario y requiere un debate sereno y cuidadoso que, dando cuenta del desarrollo incipiente del derecho administrativo sancionador, nos permita definir muy claramente cuál será la frontera entre este último y el derecho penal ambiental.

Autor: Cristián Franz / Ilustración: Sebastián Ilabaca



Desde que Richard Thaler y Cass Sunstein escribieron el libro Nudge el 2008 no existía un término que pudiera describir el cambio de comportamiento a través del diseño de políticas públicas que le dieran un pequeño codazo (nudge) a la gente recordándoles, o tal vez obligándolos, inconscientemente a comportarse de una manera más adecuada para la sociedad. La gracia además de no ser obligatoria es que esta forma de cambiar el comportamiento no requería de grandes inversiones. Es por eso que es necesario investigar qué opciones resultan y logran objetivos específicos de políticas públicas más eficientes y que aumenten el bienestar de la población.

Es la nueva forma de complementar inteligentemente las regulaciones. EE.UU. e Inglaterra han implementado este nuevo enfoque de la economía del comportamiento y con muy buenos resultados. Uno de los ejemplos clásicos en esto de dar codazos para cambiar el comportamiento, es la mosca dibujada que muchos de nosotros encontramos en los urinarios especiales de hombres. Esto ha significado contar con urinarios más limpios ya que ahora estamos más preocupados de apuntarle al pequeño dibujo y no de rociar por todos lados.

Otro ejemplo, tal vez más cotidiano para todos, ha sido el de las líneas blancas en las carreteras y caminos que separan los sentidos en que van y vienen los autos. Sólo en 1921 después de múltiples choques, alguien tuvo la idea de hacer estas separaciones visuales en Inglaterra que hasta hoy perduran dada su efectividad y eficiencia. Hay por supuesto ejemplos mucho más glamorosos que estos que están relacionados con el pago a tiempo de multas, las cotizaciones no obligatorias para futuras pensiones, o el consumo óptimo diario de alimentos.

Siempre hemos asumido que los gobiernos sólo pueden cambiar el comportamiento de las personas con leyes, regulaciones y normas. Pero esta nueva forma de complementar y apoyar el cambio de comportamiento inteligentemente parece ser un camino a explorar.