Catalina Bauer

INSTALADA EN NUEVA YORK POR CUATRO MESES, LA RECONOCIDA ARTISTA CATALINA BAUER PREPARA UNA EXPOSICIÓN QUE EXHIBIRÁ A PRINCIPIOS DE ABRIL EN MANHATTAN Y EMPIEZA A EXPLORAR EN LO QUE SERÁ SU EXPOSICIÓN EN LA SALA DE ARTE CCU DE SANTIAGO A FINES DE ESTE AÑO. TODO SIGUIENDO EN SU LÍNEA DE DESCUBRIR Y ENCONTRARLE SOLUCIONES DIFERENTES A MATERIALES COTIDIANOS.


“Me identifico con la idea de pensar con las manos. Mi trabajo es bastante multidisciplinario, pero recurro constantemente al dibujo y al tejido como dos disciplinas desde donde puedo desarrollar obras que luego alcanzan un carácter más escultórico y que muchas veces se traducen en instalaciones y últimamente, en videos-performance. Recurrir al tejido o a un tipo de dibujo que se basa en la repetición, son mis maneras de entrar en una especie de espacio mental, que me permite pensar desde el hacer”. Así se autodefine Catalina Bauer (41) quien ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas en Chile y países como México, Estados Unidos, Australia, Inglaterra, España, Rusia y Brasil, además de ganar la Beca AMA, varios FONDART y hacer residencias en Londres y Leipzig.

Con una carrera llena de éxitos, y tras un receso de un año en el que se dedicó a criar a su tercera hija, en enero partió a Nueva York luego de ganar la Beca Arte CCU 2017 que contempla cuatro meses de residencia en el International

Studio & Curatorial Program (ISCP) de Brooklyn y una exposición con Y Gallery de Nueva York que inaugurará el 11
de abril. “Estoy recuperando el ritmo de trabajo. Hay tanto que ver acá que me ha costado concentrarme y organizar bien el tiempo para poder aprovechar todo lo que ofrece Nueva York. Al principio uno se confunde, quiere abarcarlo
todo, pero es imposible y eso te frustra un poco. Fue difícil al comienzo, pero creo que es justamente el proceso de adaptación lo que hace interesante una experiencia como esta. Es una oportunidad para replantearte muchas cosas y para revalidar otras que son fundamentales y que a veces uno pierde de vista”.

Nylon, hilo blanco, elásticos y caucho son algunos de los materiales que la han inspirado en sus obras que, aunque distintas, tienen en común el uso de elementos simples y cotidianos. Así ha hecho obras tan diversas como un enorme mapamundi al que dio vida con pequeñas bolsas plásticas llenas de agua; esculturas formadas por 100 kilos de elásticos de hule, o un gigantesco tejido hecho a crochet con pitilla de nylon que armó en colectivo junto a un grupo de mujeres de la Casa de la Mujer de Huamachuco.

Y hoy, está trabajando en un nuevo proyecto que sigue en esa línea. “Para poder empezar a soltar la mano me compré unos elásticos que son un elemento con el que ya he trabajado antes y que siempre me resulta interesante de volver a probar qué otro uso le puedo dar. Luego comencé a recolectar diarios que hay por todos lados tirados con las ofertas de los supermercados y con esos dos materiales comencé a hacer una cesta, estructura que se va armando en espiral y que luego entendí, grafica el recorrido hacia afuera y también hacia adentro. Este constante ejercicio que uno hace
de abrirse al mundo y después cerrarse y estar en conexión con uno mismo”.

Además de la cesta, y siguiendo en su línea de retratar ese proceso, prepara también una animación inspirada en una historia de dos mujeres indígenas del Amazonas que trabajan juntas sobre un mismo gran cántaro -Tema de un poema de la artista y poeta chilena  radicada en Nueva York, Cecilia Vicuña- con quien tuvo la oportunidad de reunirse en este tiempo. También retomará su serie de obra Lapsos -instalación compuesta por cientos de lápices que sirve como un estudio del color, el espacio y el proceso de dibujo- y una serie de fotografías de sus propias manos jugando con elásticos de hule.

“Todo se relaciona con esta idea del espiral, del tránsito entre el interior y el exterior, y también la idea del centro y la periferia. Una ruta o laberinto que te lleva a perderte y luego volver a encontrarte. Las obras tienen además en común, un universo de materiales que se relacionan con la manualidad, con lo artesanal. Todo es bastante precario, muy poco tecnológico”.

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