Aylén Milla

ESTUVO SEIS MESES ENCERRADA EN EL REALITY AMOR A PRUEBA DE MEGA, DESDE DONDE SALIÓ CON UN NUEVO NOVIO Y NUEVA VIDA. ¿QUIÉN ES ESTA ARGENTINA QUE LLEVA MENOS DE UN AÑO EN CHILE Y DA TANTO QUE HABLAR?


 Texto Isabel Eyzaguirre Dirección creativa y producción IPC STUDIO Fotos Tomás Eyzaguirre Moda Mari Mackenna y Gerri Kimber Maquillaje Mariana Bacareza

La transformación de Aylén Milla frente al lente fotográfico es casi un desdoblamiento, un caso patológico que cualquier psiquiatra estaría fascinado de analizar. La argentina de 25 años, ex participante del reality Amor a Prueba  de Mega, se convierte en una Gatúbela; sin embargo se apagan las luces y vuelve su mirada casi angelical. “Es irónico porque soy muy vergonzosa para el resto de las cosas, pero cuando hago fotos, me olvido”. Llegó a nuestro país de la mano de su ex pareja, Leandro Penna, quien gracias a su participación en algunos programas de TV y a su trabajo de modelo, era conocido en su país. Fue a él a quienes los productores del reality chileno llamaron inicialmente para que participara, claro que al conocer a Aylén, supieron de inmediato que la argentina era una buena carta. Quizás hasta mejor que el propio Leandro. La pareja vino a Chile al casting, pero Aylén no estaba del todo convencida. “Siempre dije nunca voy a entrar a un reality , en Argentina es mal visto, se asocia con la gente que no hace nada. Lo hice para acompañar a mi pareja, por apoyarlo en su proyecto”, cuenta. De igual forma ingresaron, aunque Aylén al principio pensaba que no iba a durar ni un día, fue pasando el tiempo y con él vinieron los problemas, discusiones, llantos y todo lo que conlleva un reality que se trata de solteros o “jotes” que se inmiscuyen en parejas reales con el único fin de que éstas terminen su compromiso. A sólo dos meses del término del programa, Aylén reconoce que no lo pasó bien.

Terminó con su Leandro, a quién además eliminó del reality, tuvo que lidiar con otras parejas de su ex que entraron, según ella con la intención de crear aún más conflicto. “Me sentí muy atacada. Lidiar con la gente me costaba mucho. Tengo una paciencia de oro, pero sí tuve peleas y hubiera preferido no tenerlas”. Claro que no todo fue malo, ya que se quedó con el premio mayor: el italiano Marco Ferri, con quien obtuvo el 2° lugar y con quien además tiene una relación hasta hoy. Viven juntos hace dos meses, desde que salieron del encierro, y la vida afuera ha sido perfecta, aunque solitaria. Claro que ella ha sabido suplir esos momentos de soledad con trabajo y con planes. Sí, porque ya puso en marcha su proyecto de modas que comenzará con un blog en el cual ya está trabajando. Aylén sabe que la moda es lo que le gusta –estudió dos años Diseño de Modas en Buenos Aires– y no visualiza un futuro separada de ella. “Sueño con tener una marca propia y quiero usar este blog como plataforma”, dice con mucha seguridad. Al hablar de Marco, su cara se ilumina. Asegura que el italiano la acompaña, apoya y que es su familia, su amigo y su novio.

Con él parte luego a unas vacaciones a Milán, Italia, a conocer a la familia. Y no es cualquier familia para los italianos. Marco es hijo de Riccardo Ferri, famoso defensa del Inter de Milán de la década de los 80 y seleccionado nacional que ganó dos copa UEFA, una liga de la Serie A, una Copa de Italia y una Supercopa de Italia. También defendió en 45 oportunidades la camiseta de su selección, con la que disputó la Copa del Mundo de 1990 y la Eurocopa de 1988. Es decir, su suegro es un ídolo nacional y el gestor de que Marco, también un habiloso con la pelota, sea el actual Director de Comunicaciones de la Escuela de Fútbol del Inter de Milán, en Miami. Tan enamorada está, que Aylén cuenta que aún estando al aire el reality, en un desfase de días, partió para allá, sólo para decirle Feliz Cumpleaños, claro que asegura, el viaje fue de terror ya que la productora que la acompañó no la dejó ni siquiera ir al mall por miedo a que alguien la reconociera y el secreto de Mega se revelara. Hoy Aylén se ríe de esas historias, como si hubieran pasado años en vez de apenas dos meses. Se ve relajada y, a pesar de que asegura ser tímida –de chica casi era un trauma su timidez– está feliz por todo lo que ha hecho. “Esto habla de mi esfuerzo y muestra una evolución, para mí han sido grandes cambios muy significativos y buenos para mi vida”.

¡Ve aquí el making of!

Video Fredy Barrientos – Agencia Wolf

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