Jaime Beriestain

Al estilo Haussman

EL DECORADOR CHILENO JAIME BERIESTAIN REHÍZO ESTE DEPARTAMENTO EN BARCELONA PARA UNA PAREJA JOVEN Y SU HIJA, AL MÁS PURO ESTILO DEL URBANISTA QUE LE DIO A PARÍS EL ASPECTO QUE ADMIRAMOS HASTA HOY EN DÍA.


Texto Ignacio Pérez Cotapos Foto Estudio Beriestain

Beriestain es de esos hombres ocupados, de los que tienen muchos proyectos simultáneos pero que tienen tiempo para todo. Organizado y self made man, almorzamos con él en una de sus visitas relámpago a Santiago.
Lleva casi 20 años en Barcelona, donde se ha hecho de un nombre a nivel internacional, diseñando el interiorismo de hoteles, casas, barcos y restaurantes.

Es obsesivo por los detalles, la funcionalidad y la estética, como cuando mandó la estructura del lavamanos (diseñado por él mismo) para que tuviera exactamente el mismo color que la grifería. El lavamanos está creado en una sola pieza de mármol esculpida a mano. “No hay rincón en esta casa que no haya sido proyectado. Cada pavimento, tirador, moldura o revestimiento ha sido cuidadosamente pensado y elegido”, me explica mientras almorzamos mirando en su iPad las fotos del departamento que diseñó para un matrimonio joven en Barcelona relacionado con el mundo de la moda.

El concepto inicial fue crear un piso noble al estilo Haussmann parisino. Estos departamentos son hechos para recibir siguiendo los códigos tradicionales, con áreas claramente divididas entre la zona de vida social (como el salón, comedor y terraza) y las zonas privadas (como las habitaciones y los baños), además de contar con una entrada de servicio.

Para introducir este estilo se han creado zócalos de 20 cm de altura, molduras en paredes y techos, capiteles en los marcos de puerta y apertura con doble puerta. Por su parte, las molduras se han hecho in situ por artesanos especialistas del yeso.

A pesar de su aspecto tradicional, las puertas están fabricadas con las últimas tecnologías isofónicas, de 6 cm de grosor y con autocierre.

El parqué, colocado en espiga, es original de la casa. Se cambió enteramente la distribución de espacios, creando ejes y eliminando habitaciones, con lo cual se aprovecha cada volumen, lo que permite un recorrido agradable. “El resultado es un departamento atemporal, sofisticado y cálido, que podríamos imaginar en cualquier parte del mundo, como París, Londres o New York”, explica Jaime

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